Guía rápida para hacer una alfombra de olfato

Las alfombras de olfato se están popularizando entre los que compartimos nuestra vida con uno o varios perros. Se usan para entretenimiento de los canes que utilizando su sentido más desarrollado, el olfato, tienen que localizar trozos de comida escondidos en la alfombra.

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Una alfombra de olfato sencilla que podemos hacer nosotros mismos es el modelo básico, de trapillo, de la foto anterior.

Para realizarla, necesitamos una malla de plástico (anchura de cada celda ideal no superior a 1 centímetro), rollos de trapillo de diferentes colores, tijeras y, opcional, una aguja de ganchillo.

En primer lugar tenemos que tener recortado el trapillo en tiras de unos catorce centímetros aproximadamente.

La malla deberá estar cortada con el tamaño que queramos que tenga nuestra alfombra, ya que la malla será la base de la misma. Es importante que los lados queden lisos cuando lo recortemos, para evitar que los perros puedan hacerse daño. La malla utilizada únicamente para el tutorial, como podéis ver no tiene los lados rectos, es importante recortar todos los salientes a la perfección y evitar los picos que veis en la foto.

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El objetivo es anudar cada trapillo de forma correcta en cada lado de cada celda. Según la anchura utilizada de trapillo, y la anchura de cada celda, quedará más o menos tupida nuestra alfombra.

El trapillo se anuda de la siguiente manera:

 

Cada nudo ha de ir bien apretado para evitar que se suelte. Según vayamos rellenando, veremos como va cobrando la apariencia de alfombra que deseamos.

Es importante tener en cuenta lo siguiente:

  • La alfombra de olfato se debe de utilizar exclusivamente para realizar un juego de olfato. El perro, cuando termine de encontrar todos los trozos de comida, o chucherías caninas, podrá continuar olisqueando en ella, no obstante, cuando haya perdido el interés la retiraremos para volver a usarla, o para guardarla.
  • No es recomendable dejar la alfombra como un juguete más, puesto que además de arriesgarnos a que el perro la destruya, no se trata de un juguete más, sino de un instrumento para un juego concreto.
  • Se debe utilizar trozos pequeños de chucherías caninas o alimento seco, para evitar ensuciar en exceso la alfombra o que el perro, si es ansioso por la comida, trate de ingerir los trapillos.
  • Una misma alfombra no debería utilizarse para dos ó más perros al mismo tiempo, puesto que el ejercicio debería ser individual, para otorgar al perro el tiempo y espacio necesarios para relajarse y encontrar las chucherías. Si tienes varios perros, asegúrate de que cada uno la use de forma individual.

Puedes ver un vídeo-resumen del uso de una alfombra de olfato aquí

Espero que el artículo sea de utilidad, podéis hacerme llegar cualquier duda o sugerencia en los comentarios.

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¡Hasta la próxima!

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