Un paso más: titulación en Adiestramiento Profesional

La historia de la humanidad está unida a la historia del perro, aunque ningún perro aparezca como personaje histórico en nuestros libros de estudio, ni vaya a salir en ninguna pregunta de examen.

¿Seríamos los mismos sin ellos? ¿Somos conscientes de todo lo que tendríamos que agradecerles? Probablemente la respuesta sea no a ambas preguntas.

Tanto la selección natural, como la selección artificial (impuesta por nosotros), a dado lugar a perros que nos aman por encima de todo porque, en general, creo que sería imposible soportarnos si su amor no fuera incondicional. Y sí, reciben algo a cambio, cobijo, comida y, si tienen suerte, hasta nuestro afecto y, si tienen un poquito más de suerte todavía, hasta una educación sana, pero eso no quiere decir que no padezcan nuestras miserias en innumerables ocasiones.

Amo a mis perros, pero amar no es garantía de hacer lo correcto, y por ese motivo fundamentalmente, traté de encaminarme a aprender más sobre su comportamiento y sus necesidades. Tampoco querer hacer lo correcto es garantía de no equivocarse, no siempre podemos mantener a los seres a los que queremos libres de nuestros defectos, pero eso no es excusa: debemos darles de lo bueno, lo mejor.

Las razas denominadas primitivas, y en particular las razas asiáticas, no se han visto tan influenciadas por la selección artificial como otras razas (las cuales son el resultado de diferentes cruces que buscaban, en general, una docilidad que los hicieran aptos para las funciones que en cada caso se les quisiera otorgar). Por este motivo suelen presentar un carácter más introvertido, desapegado, desconfiado, independiente, incluso rebelde. Este conjunto de características las hacen distar del perro tal y como lo conocemos (especialmente en Europa en mi opinión), y nos hacen ver a perros como el Shiba, algo a caballo entre un can y un felino. Además, estamos hablando de perros que provienen de países cuya cultura es muy distinta a la europea, por lo que, aún habiéndose producido una cierta selección sobre dichas razas, cabe pensar  que una cultura distinta buscaría cosas distintas a las que buscamos nosotros.

Estos y muchos otros motivos (incluyendo aquellos que todavía desconozco), nos hace encontrarnos con un perro que, teniendo un comportamiento de perro, como no puede ser de otra manera, presenta unas necesidades particulares y una comprensión especial. Esta comprensión cobra especial relevancia en el primer año de vida nuestro perro, por ser una etapa muy sensible al aprendizaje y a la formación del vínculo con su familia. Hay razas en concreto que salen muy mal paradas, como son el chow-chow o el shar pei, muchos de ellos adquiridos por su aspecto, pero finalmente apartados de la vida familiar o directamente dados en adopción.

Por este tipo de perros en particular y por el perro en general, mi labor incipiente como criadora es mucho menos relevante que la labor de educación canina, enfocada a la comprensión y la vinculación con las razas tipo primitivo, y con aquellos canes, sean de la raza que sean, que presenten mayores dificultades para su relación afectiva y social tanto con sus congéneres como con las personas.

Hay razas que no nos lo ponen fácil, hay perros (sean de raza o no), que no nos lo ponen fácil, y no es porque no quieran, es porque contra la naturaleza de lo que somos, no podemos luchar. Pongamoselo fácil nosotros, que podemos.

Y en este contexto creo que la mejor opción de base es la Educación Canina Cognitivo-Emocional, tanto para el perro como para su familia que, estoy convencida, está deseando hacer feliz a su perro.

Pienso esto porque en esta disciplina el perro es tratado como un sujeto que debe ser proactivo en su propia educación, que debe decidir en su propia vida, y que no debe limitarse a cumplir órdenes como un soldado. Y esto no quiere decir que el perro deba hacer lo que quiera, ni que todos los perros nazcan siendo unos santos y seamos nosotros los ineptos que pervertimos esa pureza. Quiere decir, a mi modo de ver, que merecen comprender lo que ocurre en su mundo, y que nos podemos comunicar con ellos de forma inteligente y afectiva, para establecer las pautas de convivencia y para ser felices, tantos de forma individual como conjunta.

Porque hacemos mejor aquello que entendemos, y ellos también.

Todavía me queda mucho por hacer, en primer lugar, poner en orden los conocimientos adquiridos, y conseguir experiencia práctica en ello. Porque esta labor empieza, pero no acaba.

¡Gracias por leer!

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Yolanda Ruiz

¡Ya tenemos Afijo! Qué es, y para qué sirve

Hoy podemos celebrar que este semana la Real Sociedad Canina de España, nos confirmaba nuestro Afijo, nº 22275: Mono no aware Kuroi, solicitado meses atrás a la Federación Cinológica Internacional

Un afijo canino es sencillamente un nombre de criador que sirve para inscribir a los cachorros en Libro de Orígenes de las razas caninas en España (en caso de ser pura raza). Al ver un pedigree, podremos identificar el criadero por el nombre del Afijo que acompaña al ejemplar. El nombre de Afijo va ligado a un número único de identificación. 

Por ejemplo, en nuestro caso todos los cachorros de nuestras hembras tendrán en su nombre, el nombre del afijo. Si llamo a la hija de mi perrita “Ame”, en su pedigree pondrá “Mono no aware kuroi Ame”, y así cualquiera que vea este nombre, sabrá que esta shiba es de mi casa.

Los perros de raza con pedigree, suelen tener un nombre largo, porque a su nombre se suma el nombre del Afijo en el registro.

En este enlace podéis buscar el nombre de criador para comprobar que está dado de alta, a nosotros nos encontraréis como “mononoawarekuroi”: http://www.fci.be/es/affixes/

Es muy importante tener un nombre de Afijo, y darlo de alta supone una inversión más de las muchas que debe hacerse para ser criador profesional. El Afijo en sí mismo no supone ninguna garantía de calidad y profesionalidad, por eso, cuando busquéis vuestro cachorro, aseguraos de que el criador tiene Afijo y no tiene nada que ocultar pero no solo eso. Tras confirmar que tiene afijo, no olvidéis interesaros por la vida de los papás del futuro cachorro, los cuidados que reciben, y las pruebas médicas que certifican su salud.

Por supuesto, esperamos que, si buscáis un Shiba Inu criado en un ambiente familiar y querido, contéis con nosotros. Podéis solicitarnos información a mononoawareshibas@gmail.com.

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Gracias

Shiba Inu Madrid