Recomendaciones para altas temperaturas

a5c64084-69cd-4669-be24-0a4aa37be0b7Se acerca el verano y empiezan a subir las temperaturas bruscamente. Nuestros shibas ya han hecho la muda o están en proceso, a pesar de lo cual empiezan a agobiarse en los paseos, a jadear excesivamente y a «espachurrarse» en el suelo. La gente nos pregunta o directamente afirma, que nuestros perros tienen que pasar mucho calor con «ese pelo» (en realidad el manto de verano es otro) y nosotros sufrimos por ellos porque en ciertas ciudades, y zonas, la situación se agrava por una gran sequedad o, al contrario, demasiada humedad.

Lo primero que debemos saber es que el pelo denso que proporciona calor y protección en invierno, no está presente en verano (a excepción de una muda tardía). La capa de pelo duro restante protege la piel mucho mejor que el pelo corto. No es necesario cortarles el pelo, y de hecho hacerlo sería contraproducente. Para conseguir que nuestros perros estén más cómodos en verano, y evitar golpes de calor, hay varias cosas que podemos hacer, y que podemos evitar.

En el hogar

Si en nuestra casa tenemos continuamente el aire acondicionado encedido y la temperatura es fresca, solo61zv4ktp3tl._ac_sl1000_ tendremos que preocuparnos de que el contraste no sea exagerado respecto a la temperatura que va a vivir el perro en el paseo y, por otro lado, evitar que se tumbe en los puntos donde recibe el aire frío directo, para evitar constipados. En caso de no disponer de climatización en el hogar, debemos tener al menos un cuarto para ellos, lo más fresco posible, ventilando a primera hora de la mañana, y manteniéndolo fresco con la ayuda de ventiladores, o algún sistema de refrigeración de aire portátil (recuerda que no le de el aire directo). Es importante no dejar solos a los perros sin ningún lugar donde puedan evitar el calor.

71t9taeoll._ac_sl1200_Además, no olvides cambiar su cama de invierno por una colchoneta de loneta suave y ligera, una esterilla o incluso una alfombra de enfriamiento (importante que la alfombra tenga una superficie cómoda, de lo contrario es probable que prefieran tumbarse en el suelo). Si a tu shiba le gusta chapotear en el agua, y tienes espacio adecuado, como un patio o jardín, puedes ponerle una piscina para que se refresque, es importante que la piscina no tenga las paredes altas para que le resulte sencillo entrar y salir.

Si nuestro shiba come pienso (existen otras opciones de alimentación, como BARF), sería bueno plantearnos la posibilidad de humedecerlo con caldos, si bien esto es algo que recomiendo generalmente para que el pienso esté hidratado y más rico, en verano me parece más importante, ya que puede resultarles particularmente ingrato comer algo tan seco en un clima ya de por sí seco y cálido. Para dar a tu perro el pienso humedecido, remoja únicamente la cantidad de ración de su toma durante media hora a tres cuartos, si no se lo come todo tendrás que tirar el sobrante, ya que el pienso humedecido se pone en mal estado en poco tiempo. También podemos darle comida húmeda en alguna de las tomas, en caso de mezclarlo con el pienso, hidratar previamente y tratar que la comida húmeda no supere el 15% de la ración, para una buena digestión.51Mi-H1GpsL._AC_SL1104_

Las raciones de comida se las daremos con una antelación de dos o más horas al paseo, ya que el proceso de digestión puede favorecer la hipertemia o golpe de calor.

También puedes hacerles helados con una cubitera, haciendo cubitos de helado con caldos, los helados les gustarán especialmente si incluyen trocitos de carne. Otra opción interesante es usar una lickymatt previamente untada con pates y semicongelada.

Fuera del hogar

momopreciosa-2Por supuesto, tendremos que procurar hacer los paseos largos en las horas de menos calor, y nuestras excursiones en zonas de río y con abundantes sombras. En las zonas de ríos y pantanos no olvidemos que va a cobrar una mayor importancia que nuestros perros lleven collar o pipeta anti flebotomos (el mosquito que contagia la leishmaniosis canina es un flebotomo).
Muchos perros tienen reticencias para entrar al agua, aun cuando no les cubra, puedes leer al respecto en este artículo. Con una buena aproximación, es probable que consigamos que nuestro shiba se refresque en el agua sin ningún miedo.

Para mantener a nuestro shiba fresco en las horas calurosas, podemos utilizar chalecos refrigerantes, siempre teniendo en cuenta que deben llevarlo solo cuando están en marcha, y se deben retirar en casa o si vamos a hacer una parada larga en el paseo, ya que el frío continuado en las articulaciones y huesos no es beneficioso.
Por otro lado, la forma correcta de refrescarles es humedeciendo las almohadillas, axilas, ingles y pecho, por el contrario el agua sobre la cabeza o el lomo se seca rápido, o incluso si están muy empapados, se acaba calentando. Es muy normal ver que nuestros perros por sí mismos pasan por encima de los charcos o se tumban sobre ellos para mojarse la tripa, también cavan para encontrar tierra húmeda y tumbarse sobre ella, y se sobre activan cuando pasan por encima del césped recién regado, a veces observándoles nos podemos hacer una buena idea de cómo les gusta refrescarse y basta con llevarles a las zonas donde puedan hacerlo.

Por último, otra inquietud que suele surgir es respecto a las almohadillas y la posibilidad de que sufrana8a64c8f-a8df-4f08-9637-77955c67a61f abrasiones por el calor del asfalto, en nuestro caso nunca hemos utilizado ningún producto para las almohadillas de nuestros perros, las cuales aunque han de estar hidratadas y suaves, suelen tener un cierto grosor y rugosidad que forman una protección ligeramente callosa y resistente. En caso de que creamos que existe la posibilidad de que las almohadillas de nuestro perro se dañen, podemos utilizar algún protector específico. Hay personas que acostumbrar a limpiar las almohadillas de sus perros con toallitas húmedas en la vuelta de cada paseo e incluso aplicar hidratantes en las mismas, me gustaría incidir en esto, porque mantener las almohadillas de nuestros perros demasiado hidratadas va a producir una fragilidad en las mismas que resulta perjudicial.

Cómo detectar un golpe de calor (hipertermia)

Todos los aspectos comentados deberían evitar golpes de calor, pero tenemos que tener en cuenta que por mucho que refresquemos a nuestros perros, hay condiciones extremas que tan solo podemos evitar.

75fa5216-6955-4551-95bf-fda35de29f15Cuando nuestro perro se esté acalorando demasiado, notaremos un jadeo excesivo, respirará de forma rápida, entrecortada y costosa, el perro se encontrará cada vez más abatido, buscará las sombras nerviosamente, cada vez estará más apático, desorientado y decaído, pueden producirse vómitos y mareos, e incluso convulsiones. Notaremos en seguida que algo no va bien, ya que realmente la hipertermia presenta una síntomas extremadamente desagradables que producen la total incapacidad del perro de seguir comportándose con normalidad. Ni que decir tiene que ante la más mínima señal de agotamiento, descansaremos, refrescaremos a nuestro perro y pondremos rumbo a casa.

En caso de producirse un golpe de calor, debemos contactar inmediatamente con un veterinario, refrescaremos al perro de forma progresiva humedeciendo las zonas menos pobladas de pelo que hemos comentado: axilas, inglés, almohadillas.., trataremos de llevarle a la sombra y le daremos de beber agua en pequeñas cantidades. Es importante que todo esto sea progresivo, ya que no podemos tratar de bajar su temperatura bruscamente.

Dado que las consecuencias de un golpe de calor pueden producirse no solo a corto plazo, sino también a medio y largo plazo, es importante un chequeo veterinario aún cuando consigamos que nuestro perro se recupere de la hipertermia con nuestros cuidados. Por tanto, tan pronto lo estabilicemos, deberíamos acudir igualmente al veterinario.

9feeda64-15a4-4a43-8312-150987619b86Si te ha gustado este artículo no dudes en compartirlo, y si tienes cualquier duda puedes escribirnos o dejarla en los comentarios. ¡A disfrutar el verano sin sustos! Hasta la próxima 🙂 

En las fotos por orden de aparición: Mono no aware Max, Mono no aware Momo, nuevamente Max, los dos rojitos son Mono no aware Shiva y Chai, y por último nuestra querida y achuchable Mono no aware Arya.

Educación canina en positivo, ¿es posible?

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En los últimos años el mundo de la educación canina ha cambiado de forma significativa, al menos en teoría: de un enfoque de dominancia-sumisión, a un enfoque que busca el bienestar del perro como un miembro de la familia. Desde que el precursor de la teoría de la dominancia, David L. Mech, desmintiera alguna de sus bases y matizara sus conclusiones, los cambios en materia de adiestramiento, se han sucedido a gran velocidad. Quizá como consecuencia de décadas de abuso bajo la creencia en esta teoría, y por la integración del perro en el hogar, ha surgido una corriente que se podría considerar opuesta.

La educación canina en positivo postula, en general, la educación del perro en ausencia de cualquier tipo de situación negativa, desagradable, o indeseada por el mismo. Para enseñar conductas, y en la comunicación con nuestro perro, aboga por el refuerzo positivo, y descarta cualquier tipo de aversivo. Es decir, para educar a tu perro en positivo, solo puedes utilizar un lenguaje agradable, y métodos que aporten algo gratificante al perro. Eso quiere decir, por ejemplo, que el uso del “no”, no estaría tolerado en la versión más purista de esta corriente. Tampoco podríamos realizar un “time out” al perro y, por supuesto, no podríamos enfadarnos con él.

Hace un tiempo realicé un curso de educación canina en positivo y, entre otras cosas, pregunté cómo le decíamos al perro que no cogiera algo del suelo, ya que estaba prohibido (literalmente) decirle “no”; la respuesta de los profesores fue que tenía que enseñarle al perro algo que le interesara más que eso que había en el suelo. Le comenté que el perro podía comerse algo envenenado sin que me diera tiempo de captar su atención con el pollo asado con patatas que suelo llevar siempre encima, a lo que me dijeron “bueno, eso es algo que puede pasar, cualquier perro se puede envenenar y no podemos hacer nada”. ¿Estáis de acuerdo? ¿Os imagináis cómo viviríais si de repente la gente decidiera que el “no” es una palabra que no se debe de utilizar contigo? ¿O si vosotros no lo pudierais utilizar? Para empezar es probable que nuestra pareja y/o amigos se tiraran por un puente.

La educación canina en positivo parte de unas premisas ideales, pero en el mundo de la comunicación todos los animales sociales necesitan saber qué espera el otro, qué quiere, y que no. La palabra “no” es solo una palabra que nos da información.

Por otra lado, los aversivos, son situaciones desagradables para el perro, en la vida diaria puede haber situaciones que desagraden al perro, sin ser graves. Evitarlas absolutamente todas significaría engañar al perro, pintándole un mundo que no es real. Poniendo el ejemplo de este mismo curso, comentaban que cuando paseamos al perro, hay que ir por dónde él elija. Todos los que tenemos perro sabemos que a veces el perro elige ir por un camino lleno de espigas, entre los pinos oliendo esa filita de gusanos peludos tan raros, o a cruzar la calle a decirle un par de cosas a su enemigo nº1. Según esta gente, debemos pararnos y esperar a que tome el camino alternativo que nosotros amablemente le damos a elegir comunicándolo corporalmente, con palabras amables, o mirando al horizonte con lágrimas en los ojos a ver si conmovemos al animal. Si el perro no se entera de que no queremos que huela a los “gusanitos peludos”, además de que no podemos decirle “no”, tampoco podemos guiarle con la correa porque es un aversivo, y es desagradable supuestamente. Podemos (es un recurso recurrente en este tipo de adiestramiento) sobornarlo con una chuchería, una pelota, u otras cosas, y llevarlo así hacia el camino alternativo. Todos los que tenemos perro sabemos que el perro es un animal muy simplón, que aunque quiera ir a saludar a su enemigo nº1, una chuche o una pelota, lo van a hipnotizar al instante y se va a olvidar de todo. ← (ironía, que pretende ilustrar que esta corriente llevada al extremo reduce al perro a un animal idiota).

Hay multitud de ejemplos que resultan, en mi opinión, irrisorios en la vida real, cuando hablamos de la educación canina en positivo reducida al absurdo, creo que el lector puede imaginarlos por sí mismo.

Hay otras escuelas que entienden esta corriente educativa como una base, como una voluntad, y como una ética necesaria, en un sentido no radical, sino flexible y coherente con la realidad, compatible con diferentes metodologías. Entre todos los métodos y acciones posibles, se debe aplicar aquello que sea más amable y honesto con el perro. Un perro, como una persona, que no conoce límites, que no sabe lo que puede dañarlo, que no entiende que ciertas conductas son desagradables para otro perros o su familia, y que tienen consecuencias negativas, es un perro incapacitado para la vida real. En este sentido, recuerdo a un perrito que, en un espacio canino, iba levantando la pata y orinando a todos los perros de dicho espacio, algunos de ellos no se lo tomaron a bien y decidieron solucionarlo de forma poco simpática y hippie. Los perros se enfadan, que les orinen la cara no les suele agradar, y si nuestro perro desconoce el enfado, no solo lo convertimos en un idiota, lo ponemos en peligro. En estos casos, los profesores de dicho curso, comentaban que había que dejar que los perros lo gestionaran, ya que ellos saben solucionar sus conflictos, el fallo está en los humanos. Por supuesto, muchos de nosotros hemos comprobado que si nos quedamos pasmados mirando y dejamos a los perros solucionar sus conflictos, la cosa acaba bien. Algún día se correrá la voz, todos se darán cuenta de esto, y las empresas de educación canina quebrarán.

En conclusión, por supuesto que la educación canina en positivo es posible, pero llevada al extremo no es una herramienta positiva para el perro, tiene como resultado lo contrario a lo que postula.

Si hablamos de esta corriente como una metodología que puede aplicarse de forma multidisciplinar, adecuándose de forma coherente con la situación del perro y el contexto, tal y como ya hacen muchas escuelas y adiestradores, es algo útil. Si nos ponemos filosóficos y melindrosos con los términos, quizá tendríamos que admitir que no podríamos llamar a dicha corriente «adiestramiento en positivo», por ser por definición extremadamente excluyente.

En definitiva, si definimos la educación canina en positivo como una corriente de adiestramiento basada solo y exclusivamente en el refuerzo positivo excluyendo todo aversivo y situación desagradable, estaremos hablando de algo utópico y contraproducente. Si definimos la educación canina en positivo como un conjunto de métodos integradores que buscan dar protagonismo al refuerzo positivo en la vida del perro, estaremos hablando de algo realista y recomendable.

Quiero pensar que quien habla de educación canina en positivo, habla de lo segundo, pero hay algunos educadores que creen realmente en el enfoque extremo. Si tienes dudas sobre si son ellos, puedes hacer un test rápido: ¿disimulan mal o no disimulan su desprecio hacia las personas? ¿te hacen sentir culpable de todo? ¿echan espuma por la boca si pronuncias la palabra “dominancia”, o “dominó” o “do”? Entonces lo mejor que puedes hacer es sonreír mientras te alejas con tu perro despacio hacia casa. A veces escapar no es fácil, pero no te preocupes, si no te mueves, no te ven.

Artículos recomendados por contener diversos puntos de vista o enfoques, u otras argumentaciones al respecto. Desde Mononoaware, os animamos a buscar más información por vosotros mismos y a formaros vuestra propia opinión al respecto.

 

¡Gracias por leer y hasta la próxima!

Autor: Yolanda Ruiz