Recomendaciones para altas temperaturas

a5c64084-69cd-4669-be24-0a4aa37be0b7Se acerca el verano y empiezan a subir las temperaturas bruscamente. Nuestros shibas ya han hecho la muda o están en proceso, a pesar de lo cual empiezan a agobiarse en los paseos, a jadear excesivamente y a «espachurrarse» en el suelo. La gente nos pregunta o directamente afirma, que nuestros perros tienen que pasar mucho calor con «ese pelo» (en realidad el manto de verano es otro) y nosotros sufrimos por ellos porque en ciertas ciudades, y zonas, la situación se agrava por una gran sequedad o, al contrario, demasiada humedad.

Lo primero que debemos saber es que el pelo denso que proporciona calor y protección en invierno, no está presente en verano (a excepción de una muda tardía). La capa de pelo duro restante protege la piel mucho mejor que el pelo corto. No es necesario cortarles el pelo, y de hecho hacerlo sería contraproducente. Para conseguir que nuestros perros estén más cómodos en verano, y evitar golpes de calor, hay varias cosas que podemos hacer, y que podemos evitar.

En el hogar

Si en nuestra casa tenemos continuamente el aire acondicionado encedido y la temperatura es fresca, solo61zv4ktp3tl._ac_sl1000_ tendremos que preocuparnos de que el contraste no sea exagerado respecto a la temperatura que va a vivir el perro en el paseo y, por otro lado, evitar que se tumbe en los puntos donde recibe el aire frío directo, para evitar constipados. En caso de no disponer de climatización en el hogar, debemos tener al menos un cuarto para ellos, lo más fresco posible, ventilando a primera hora de la mañana, y manteniéndolo fresco con la ayuda de ventiladores, o algún sistema de refrigeración de aire portátil (recuerda que no le de el aire directo). Es importante no dejar solos a los perros sin ningún lugar donde puedan evitar el calor.

71t9taeoll._ac_sl1200_Además, no olvides cambiar su cama de invierno por una colchoneta de loneta suave y ligera, una esterilla o incluso una alfombra de enfriamiento (importante que la alfombra tenga una superficie cómoda, de lo contrario es probable que prefieran tumbarse en el suelo). Si a tu shiba le gusta chapotear en el agua, y tienes espacio adecuado, como un patio o jardín, puedes ponerle una piscina para que se refresque, es importante que la piscina no tenga las paredes altas para que le resulte sencillo entrar y salir.

Si nuestro shiba come pienso (existen otras opciones de alimentación, como BARF), sería bueno plantearnos la posibilidad de humedecerlo con caldos, si bien esto es algo que recomiendo generalmente para que el pienso esté hidratado y más rico, en verano me parece más importante, ya que puede resultarles particularmente ingrato comer algo tan seco en un clima ya de por sí seco y cálido. Para dar a tu perro el pienso humedecido, remoja únicamente la cantidad de ración de su toma durante media hora a tres cuartos, si no se lo come todo tendrás que tirar el sobrante, ya que el pienso humedecido se pone en mal estado en poco tiempo. También podemos darle comida húmeda en alguna de las tomas, en caso de mezclarlo con el pienso, hidratar previamente y tratar que la comida húmeda no supere el 15% de la ración, para una buena digestión.51Mi-H1GpsL._AC_SL1104_

Las raciones de comida se las daremos con una antelación de dos o más horas al paseo, ya que el proceso de digestión puede favorecer la hipertemia o golpe de calor.

También puedes hacerles helados con una cubitera, haciendo cubitos de helado con caldos, los helados les gustarán especialmente si incluyen trocitos de carne. Otra opción interesante es usar una lickymatt previamente untada con pates y semicongelada.

Fuera del hogar

momopreciosa-2Por supuesto, tendremos que procurar hacer los paseos largos en las horas de menos calor, y nuestras excursiones en zonas de río y con abundantes sombras. En las zonas de ríos y pantanos no olvidemos que va a cobrar una mayor importancia que nuestros perros lleven collar o pipeta anti flebotomos (el mosquito que contagia la leishmaniosis canina es un flebotomo).
Muchos perros tienen reticencias para entrar al agua, aun cuando no les cubra, puedes leer al respecto en este artículo. Con una buena aproximación, es probable que consigamos que nuestro shiba se refresque en el agua sin ningún miedo.

Para mantener a nuestro shiba fresco en las horas calurosas, podemos utilizar chalecos refrigerantes, siempre teniendo en cuenta que deben llevarlo solo cuando están en marcha, y se deben retirar en casa o si vamos a hacer una parada larga en el paseo, ya que el frío continuado en las articulaciones y huesos no es beneficioso.
Por otro lado, la forma correcta de refrescarles es humedeciendo las almohadillas, axilas, ingles y pecho, por el contrario el agua sobre la cabeza o el lomo se seca rápido, o incluso si están muy empapados, se acaba calentando. Es muy normal ver que nuestros perros por sí mismos pasan por encima de los charcos o se tumban sobre ellos para mojarse la tripa, también cavan para encontrar tierra húmeda y tumbarse sobre ella, y se sobre activan cuando pasan por encima del césped recién regado, a veces observándoles nos podemos hacer una buena idea de cómo les gusta refrescarse y basta con llevarles a las zonas donde puedan hacerlo.

Por último, otra inquietud que suele surgir es respecto a las almohadillas y la posibilidad de que sufrana8a64c8f-a8df-4f08-9637-77955c67a61f abrasiones por el calor del asfalto, en nuestro caso nunca hemos utilizado ningún producto para las almohadillas de nuestros perros, las cuales aunque han de estar hidratadas y suaves, suelen tener un cierto grosor y rugosidad que forman una protección ligeramente callosa y resistente. En caso de que creamos que existe la posibilidad de que las almohadillas de nuestro perro se dañen, podemos utilizar algún protector específico. Hay personas que acostumbrar a limpiar las almohadillas de sus perros con toallitas húmedas en la vuelta de cada paseo e incluso aplicar hidratantes en las mismas, me gustaría incidir en esto, porque mantener las almohadillas de nuestros perros demasiado hidratadas va a producir una fragilidad en las mismas que resulta perjudicial.

Cómo detectar un golpe de calor (hipertermia)

Todos los aspectos comentados deberían evitar golpes de calor, pero tenemos que tener en cuenta que por mucho que refresquemos a nuestros perros, hay condiciones extremas que tan solo podemos evitar.

75fa5216-6955-4551-95bf-fda35de29f15Cuando nuestro perro se esté acalorando demasiado, notaremos un jadeo excesivo, respirará de forma rápida, entrecortada y costosa, el perro se encontrará cada vez más abatido, buscará las sombras nerviosamente, cada vez estará más apático, desorientado y decaído, pueden producirse vómitos y mareos, e incluso convulsiones. Notaremos en seguida que algo no va bien, ya que realmente la hipertermia presenta una síntomas extremadamente desagradables que producen la total incapacidad del perro de seguir comportándose con normalidad. Ni que decir tiene que ante la más mínima señal de agotamiento, descansaremos, refrescaremos a nuestro perro y pondremos rumbo a casa.

En caso de producirse un golpe de calor, debemos contactar inmediatamente con un veterinario, refrescaremos al perro de forma progresiva humedeciendo las zonas menos pobladas de pelo que hemos comentado: axilas, inglés, almohadillas.., trataremos de llevarle a la sombra y le daremos de beber agua en pequeñas cantidades. Es importante que todo esto sea progresivo, ya que no podemos tratar de bajar su temperatura bruscamente.

Dado que las consecuencias de un golpe de calor pueden producirse no solo a corto plazo, sino también a medio y largo plazo, es importante un chequeo veterinario aún cuando consigamos que nuestro perro se recupere de la hipertermia con nuestros cuidados. Por tanto, tan pronto lo estabilicemos, deberíamos acudir igualmente al veterinario.

9feeda64-15a4-4a43-8312-150987619b86Si te ha gustado este artículo no dudes en compartirlo, y si tienes cualquier duda puedes escribirnos o dejarla en los comentarios. ¡A disfrutar el verano sin sustos! Hasta la próxima 🙂 

En las fotos por orden de aparición: Mono no aware Max, Mono no aware Momo, nuevamente Max, los dos rojitos son Mono no aware Shiva y Chai, y por último nuestra querida y achuchable Mono no aware Arya.

Educación cognitivo-emocional

 

En este artículo quiero exponer a qué me refiero con la educación cognitivo-emocional, y aunque podrí limitarme a citar simplemente las definiciones que ya existen, me ha parecido mejor explicarlo tal y como me lo explico a mí misma, de ese modo puedo expresar mi visión en particular.

Podéis encontrar más información sobre la educación cognitivo-emocional y sobre las premisas que se deben cumplir aquí.

La educación canina cognitivo-emocional entiende el comportamiento canino de forma global, siendo fundamental atender a la forma en que el perro procesa la información (cognición), y a las reacciones internas que surgen como respuesta involuntaria ante lo estímulos (emociones) que intervienen en dicho proceso. La cognición y la emoción se afectan mutuamente y están presentes en el perro como lo están en nosotras/os.

Mientras algunas otras técnicas o aproximaciones al perro y a su educación/entrenamiento se basan principalmente en conductas concretas, y en técnicas estandarizadas, en este caso buscaríamos un enfoque global, una comprensión que tome en consideración al perro, su vivencia, y sus particularidades, y no solo a la conducta de forma aislada. Además, en esta fórmula no se excluye a su/s tutor/es, sino que forman parte esencial.

Por ejemplo, podemos encontrarnos con el caso de un cachorro que hace pis y caca en casa pero jamás en la calle, podríamos hacer una valoración general que atienda exclusivamente a suprimir la conducta de hacer sus necesidades en casa, y que el perro se vea forzado a hacer sus necesidades en otro lugar (que solo podrá ser fuera de casa). ¿Qué se podría proponer atendiendo exclusivamente al objetivo de que haga sus necesidades en la calle? Por ejemplo, castigar y regañar al perro cuando lo haga en casa, y felicitar cuando lo haga en la calle. Podría ocurrir que el perro para evitar que nos enfademos nunca haga pis ni caca en casa y, por tanto, lo haga en la calle, entonces le felicitaremos y ¿podremos decir que ha sido un éxito?

Vamos a enfocarlo desde un punto de vista cognitivo-emocional, lo cual nos va a llevar a considerar y analizar las siguientes cuatro dimensiones. En cognitivo-emocional dicho análisis es indispensable:

  • Social
  • Emocional
  • Cognitivo
  • Físico

Supongamos que observamos que el cachorro no se relaciona con otros perros y, cuando lo hace, es excesivamente cauteloso y tiende a huir (social), vemos que tiene temor y en el paseo se muestra hipervigilante (emocional), debido a que está asustado no olfatea y por tanto no atiende a olores que podría estimularle a orinar, ni siquiera es capaz de atender a la voz de su guía (cognición: no utilizada adecuadamente porque la emoción de temor le domina).

Producto de que ha sido castigado, este perro teme que nos enfademos con él por orinar en casa, lo teme tanto que aguanta, y orina nada más llegar a la calle, no porque se sienta cómodo y seguro para hacerlo, solo porque su vejiga está a rebosar, y es el único lugar donde hacerlo.

Desde una óptica que dé por bueno el mero hecho de que el perro no orine ni defeque en casa, hemos tenido éxito, pero si hacemos un análisis adecuado y global, desde el punto de vista cognitivo-emocional ¿celebraríamos este aparente éxito?

Ahora me gustaría hacer una pequeña exposición de la premisas que expone el autor (las podéis encontrar en su blog ), para que el lector pueda tener una idea de cómo se trabaja (y por tanto como trabajo) de forma cognitivo-emocional:

Conseguir un estado emocional adecuado y saludable en el perro:

En el ejemplo, sería que el perro estuviera cómodo, y no solo él, también su guía, la persona que lo acompaña en dicho paseo, que suele coincidir con su tutor (lo que siempre se ha denominado «dueño»). Todos queremos que nuestro perro haga o deje de hacer determinadas conductas, pero no a costa de su felicidad.

Construir un equipo coordinado

El perro importa, tú también, su familia y su entrenador, también. El perro aprende, y nosotros aprendemos de él y con él, en su aprendizaje en equipo. Por ejemplo, en el caso que estamos comentando, podemos descubrir que el cachorro deja de ser reticente a la aproximación a otros perros una vez se ha habituado al entorno novedoso (ya no es novedoso) y en particular cuando es él el que inicia el acercamiento. Para potenciar eso su guía aprende un buen manejo de correa y a identificar cuando su cachorro se puede sentir sobrepasado por el contacto social.

Crear un código de comunicación claro y sencillo

Por ejemplo, el “no” como forma de pedir al perro que deje de hacer algo o que no haga algo que pretende hacer. O el “muy bien” para que tenga claro cuando aquello es lo que le estábamos pidiendo.

Conseguir simplicidad, facilidad y economía en el trabajo

Que el perro y su comprensión sean un asunto complejo, no significa que su entrenamiento lo sea también, es parte del trabajo del profesional hacer sencillo el entrenamiento, para lo cual es esencial las siguientes premisas.

Planificar el entrenamiento

Para que sea productivo, eficaz y motivador, es importante que el entrenamiento este bien planificado y estructurado en etapas, con sus objetivos y la forma de evaluar la consecución de los mismos y los resultados.

Espero que haya resultado una lectura útil y agradable, nos leemos en el próximo artículo, ¡gracias! 

Fuentes y Lecturas recomendadas:

Entrenamiento del Shiba inu

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Yuki, de Sheila Molina, autora de la fotografía

Una de las cuestiones más importantes, cuando decidimos compartir nuestra vida con un perro, es su educación. En el caso particular del la raza Shiba, es de vital importancia conocer su carácter, informarnos de sus particularidades, y contar con ayuda profesional para guiar su educación.

En muchos casos los educadores no tienen conocimiento suficiente sobre esta raza, aplicando métodos que, si bien seguro que son muy positivos, no son lo suficientemente eficaces para un Shiba.

¿Cuáles son los pilares, a nuestro entender, del entrenamiento de un Shiba?

Por su carácter reservado, desconfiado, activo y aventurero, el Shiba necesita desde el primer momento, formar un gran vínculo afectivo con sus dueños. De forma errónea, algunos educadores y particulares, recomiendan ser firme y autoritario con esta raza, porque han “oído” que son perros ariscos y “dominantes”. Como es evidente, un educador profesional, formado y competente, no esgrimirá estos argumentos, pero tenemos que estar preparados para detectar las falacias y los prejuicios de los que no tienen la formación necesaria.

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Precioso y motivado Yuki

Además del vínculo afectivo, otro pilar en la educación, muy ligado a este, es la confianza. Nuestro Shiba tiene que estar seguro de que no suponemos una amenaza para él. Regañarlo de forma constante, o tratar de establecer una autoridad inflexible sobre él, lo desmotivará, y lo llevará a ignorarnos. Hay multitud de ejercicios para fomentar el vínculo con tu shiba, pero también es algo que puedes hacer en tu vida cotidiana: dale tiempo para comprender, dedica un ratito al día para entrenar comandos sencillos, fomenta el paseo relajante, (donde él indica el camino a seguir).

Podemos enumerar otro factor esencial en esta lista: la diversión. Tu shiba necesita divertirse. Es un animal audaz, de sentidos muy despiertos, con una curiosidad casi felina, y una valentía que puede rozar lo temerario en la etapa de cachorro: permítele divertirse, conocer lugares nuevos, explorar, y conocer otros perros.

Por supuesto, otro pilar clave, es la socialización con perros y personas, que consiste en la relación progresiva con estos, de forma ordenada y segura.

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Quedada en Madrid con varios Shibas

¿Realmente es necesario un educador/adiestrador?

Como es lógico, no es estrictamente necesario. Todo el mundo puede formarse por sí mismo, a través de la lectura, la práctica, y acudir a formación de forma regular. Como ya hemos comentado en otros artículos, también hay muchas personas con gran habilidad y comprensión de su perro, que saben mediante la observación, el afecto y su propia habilidad y experiencia previa, guiar a su shiba. Sabrás que vas por el buen camino cuando vuestra relación esté basada en el respeto mutuo, sea calmada, y os haga felices a ambos. ¡Esto no quiere decir que jamás os enfadéis! (sobre este aspecto hablaremos en otro artículo).

En nuestra opinión, si tu shiba está correctamente entrenado debería:

  • Poder disfrutar suelto, al menos, una vez al día o, como poco, una vez por semana.
  • Debe acudir a tu llamada.
  • No debe abusar de otros perros.
  • No debe escaparse, ni comer cosas del suelo.
  • Debe tener una conducta equilibrada: sin miedo, ni agresividad patológicos.
  • Puedes pasear con tranquilidad también con correa, sin tirones.
  • Ha entendido las normas de convivencia.

Por ejemplo, si tenemos un shiba que es agresivo o reactivo, cuya respuesta agresiva/reactiva se está agudizando con el tiempo, hasta el punto de confinarle a la soledad, deberíamos hacer algo por él. La cuestión ya no es solo si a nosotros nos molesta o no, si podemos soportar tener un perro en estas condiciones, la cuestión es: ¿merece el perro tener un problema y no ser ayudado?

De igual modo, si nuestro shiba jamás camina suelto, y no puede jugar con otros, porque se escapa, ¿es justo que siempre vaya atado? ¿es justo que le confinemos al metro y medio de una correa?

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Ginga, de nuestra casa, con su hija, Ukiyo de Mononoaware

Como es natural, para acudir a sesiones de entrenamiento profesional, es necesario dedicar parte de nuestro dinero a ello, y muchas personas no llegan nunca a pedir presupuesto, porque dan por hecho que será un servicio muy caro.

Igual que hacemos cuando queremos comprarnos un smartphone, una lavadora o un coche, también debemos informarnos, comparar y elegir, por nuestro perro. ¿Dejarías de buscar un móvil, una lavadora, o un coche, dando por hecho que todo es caro?

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Gonzalo con Ukiyo (dcha) y Wax, de Julia Martines.

Evidentemente, en esta página nosotros nos anunciamos tanto como criadores, como educadores y, obviamente, al estar especializados en esta raza, creemos que podemos ayudarte (los servicios solo se prestan en Madrid). Pero si por tu ubicación, o cualquier otro motivo, vas a acudir a otros: te animamos a informarte y elegir aquellos que os hagan sentir cómodos, en confianza, y motivados.

Infórmate de todas tus opciones y no dejes pasar la oportunidad de expandir tus conocimientos y hacer aún más feliz a tu shiba.

 

Educación canina en positivo, ¿es posible?

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En los últimos años el mundo de la educación canina ha cambiado de forma significativa, al menos en teoría: de un enfoque de dominancia-sumisión, a un enfoque que busca el bienestar del perro como un miembro de la familia. Desde que el precursor de la teoría de la dominancia, David L. Mech, desmintiera alguna de sus bases y matizara sus conclusiones, los cambios en materia de adiestramiento, se han sucedido a gran velocidad. Quizá como consecuencia de décadas de abuso bajo la creencia en esta teoría, y por la integración del perro en el hogar, ha surgido una corriente que se podría considerar opuesta.

La educación canina en positivo postula, en general, la educación del perro en ausencia de cualquier tipo de situación negativa, desagradable, o indeseada por el mismo. Para enseñar conductas, y en la comunicación con nuestro perro, aboga por el refuerzo positivo, y descarta cualquier tipo de aversivo. Es decir, para educar a tu perro en positivo, solo puedes utilizar un lenguaje agradable, y métodos que aporten algo gratificante al perro. Eso quiere decir, por ejemplo, que el uso del “no”, no estaría tolerado en la versión más purista de esta corriente. Tampoco podríamos realizar un “time out” al perro y, por supuesto, no podríamos enfadarnos con él.

Hace un tiempo realicé un curso de educación canina en positivo y, entre otras cosas, pregunté cómo le decíamos al perro que no cogiera algo del suelo, ya que estaba prohibido (literalmente) decirle “no”; la respuesta de los profesores fue que tenía que enseñarle al perro algo que le interesara más que eso que había en el suelo. Le comenté que el perro podía comerse algo envenenado sin que me diera tiempo de captar su atención con el pollo asado con patatas que suelo llevar siempre encima, a lo que me dijeron “bueno, eso es algo que puede pasar, cualquier perro se puede envenenar y no podemos hacer nada”. ¿Estáis de acuerdo? ¿Os imagináis cómo viviríais si de repente la gente decidiera que el “no” es una palabra que no se debe de utilizar contigo? ¿O si vosotros no lo pudierais utilizar? Para empezar es probable que nuestra pareja y/o amigos se tiraran por un puente.

La educación canina en positivo parte de unas premisas ideales, pero en el mundo de la comunicación todos los animales sociales necesitan saber qué espera el otro, qué quiere, y que no. La palabra “no” es solo una palabra que nos da información.

Por otra lado, los aversivos, son situaciones desagradables para el perro, en la vida diaria puede haber situaciones que desagraden al perro, sin ser graves. Evitarlas absolutamente todas significaría engañar al perro, pintándole un mundo que no es real. Poniendo el ejemplo de este mismo curso, comentaban que cuando paseamos al perro, hay que ir por dónde él elija. Todos los que tenemos perro sabemos que a veces el perro elige ir por un camino lleno de espigas, entre los pinos oliendo esa filita de gusanos peludos tan raros, o a cruzar la calle a decirle un par de cosas a su enemigo nº1. Según esta gente, debemos pararnos y esperar a que tome el camino alternativo que nosotros amablemente le damos a elegir comunicándolo corporalmente, con palabras amables, o mirando al horizonte con lágrimas en los ojos a ver si conmovemos al animal. Si el perro no se entera de que no queremos que huela a los “gusanitos peludos”, además de que no podemos decirle “no”, tampoco podemos guiarle con la correa porque es un aversivo, y es desagradable supuestamente. Podemos (es un recurso recurrente en este tipo de adiestramiento) sobornarlo con una chuchería, una pelota, u otras cosas, y llevarlo así hacia el camino alternativo. Todos los que tenemos perro sabemos que el perro es un animal muy simplón, que aunque quiera ir a saludar a su enemigo nº1, una chuche o una pelota, lo van a hipnotizar al instante y se va a olvidar de todo. ← (ironía, que pretende ilustrar que esta corriente llevada al extremo reduce al perro a un animal idiota).

Hay multitud de ejemplos que resultan, en mi opinión, irrisorios en la vida real, cuando hablamos de la educación canina en positivo reducida al absurdo, creo que el lector puede imaginarlos por sí mismo.

Hay otras escuelas que entienden esta corriente educativa como una base, como una voluntad, y como una ética necesaria, en un sentido no radical, sino flexible y coherente con la realidad, compatible con diferentes metodologías. Entre todos los métodos y acciones posibles, se debe aplicar aquello que sea más amable y honesto con el perro. Un perro, como una persona, que no conoce límites, que no sabe lo que puede dañarlo, que no entiende que ciertas conductas son desagradables para otro perros o su familia, y que tienen consecuencias negativas, es un perro incapacitado para la vida real. En este sentido, recuerdo a un perrito que, en un espacio canino, iba levantando la pata y orinando a todos los perros de dicho espacio, algunos de ellos no se lo tomaron a bien y decidieron solucionarlo de forma poco simpática y hippie. Los perros se enfadan, que les orinen la cara no les suele agradar, y si nuestro perro desconoce el enfado, no solo lo convertimos en un idiota, lo ponemos en peligro. En estos casos, los profesores de dicho curso, comentaban que había que dejar que los perros lo gestionaran, ya que ellos saben solucionar sus conflictos, el fallo está en los humanos. Por supuesto, muchos de nosotros hemos comprobado que si nos quedamos pasmados mirando y dejamos a los perros solucionar sus conflictos, la cosa acaba bien. Algún día se correrá la voz, todos se darán cuenta de esto, y las empresas de educación canina quebrarán.

En conclusión, por supuesto que la educación canina en positivo es posible, pero llevada al extremo no es una herramienta positiva para el perro, tiene como resultado lo contrario a lo que postula.

Si hablamos de esta corriente como una metodología que puede aplicarse de forma multidisciplinar, adecuándose de forma coherente con la situación del perro y el contexto, tal y como ya hacen muchas escuelas y adiestradores, es algo útil. Si nos ponemos filosóficos y melindrosos con los términos, quizá tendríamos que admitir que no podríamos llamar a dicha corriente «adiestramiento en positivo», por ser por definición extremadamente excluyente.

En definitiva, si definimos la educación canina en positivo como una corriente de adiestramiento basada solo y exclusivamente en el refuerzo positivo excluyendo todo aversivo y situación desagradable, estaremos hablando de algo utópico y contraproducente. Si definimos la educación canina en positivo como un conjunto de métodos integradores que buscan dar protagonismo al refuerzo positivo en la vida del perro, estaremos hablando de algo realista y recomendable.

Quiero pensar que quien habla de educación canina en positivo, habla de lo segundo, pero hay algunos educadores que creen realmente en el enfoque extremo. Si tienes dudas sobre si son ellos, puedes hacer un test rápido: ¿disimulan mal o no disimulan su desprecio hacia las personas? ¿te hacen sentir culpable de todo? ¿echan espuma por la boca si pronuncias la palabra “dominancia”, o “dominó” o “do”? Entonces lo mejor que puedes hacer es sonreír mientras te alejas con tu perro despacio hacia casa. A veces escapar no es fácil, pero no te preocupes, si no te mueves, no te ven.

Artículos recomendados por contener diversos puntos de vista o enfoques, u otras argumentaciones al respecto. Desde Mononoaware, os animamos a buscar más información por vosotros mismos y a formaros vuestra propia opinión al respecto.

 

¡Gracias por leer y hasta la próxima!

Autor: Yolanda Ruiz

Trabajo con Shiro (Shiba reactivo)

28906939_170142913540328_213625696_nEn esta entrada quiero hacer un pequeño adelanto de nuestro trabajo con Shiro, el precioso shiba que veis en las fotos, cuya familia acudió a nosotros al poco de anunciar, en Enero, nuestra sección de educación canina.

Shiro es un Shiba de poco más de un año de edad que, a raíz de sufrir un ataque de otro perro cuando tenía ocho meses, desarrolló una respuesta hostil (reactiva y en muchos casos agresiva) a cualquier acercamiento de un perro desconocido.

Trabajando con sus tutores en especial con Marta, hemos restaurado la confianza del perro, mostrándole además sus capacidades para distinguir una amenaza real de lo que no lo es. Para ello, he observado y analizado las respuestas de Shiro y  realizado ejercicios en diversas etapas, para darle al perro y a sus tutores las herramientas necesarias para gestionar la situación.

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He huido del enfoque dominancia-sumisión, buscando en su lugar la comprensión del perro de la situación, y la confianza en su guía. Las herramientas no solo se otorgan al perro, el vínculo afectivo necesario se debe desarrollar entre el perro y su familia, y su familia debe poder entender todo el proceso para poder continuar por sí mismos. De nada sirve que el perro sea excelente en manos del educador, si sus tutores no pueden reproducir ni entender lo que se está haciendo.

Como esto solo es un pequeño adelanto, voy a dejar que algunos vídeos hablen por sí mismos. Aquí tenemos uno de los vídeos que me envió su familia, para que pudiera ver, previo a la primera visita, como Shiro reaccionaba de forma desproporcionada con un perrito que, como vais a ver, esta lejos de ser una amenaza para él.

Nota: no recomendamos nunca acercar a nuestro perro a un perro reactivo (ni a ninguno, de hecho) del modo que vais a ver,  por el evidente deterioro de la confianza que produce respecto a su guía («dueño/a») y, por supuesto, el peligro que supone.

 

 

Entre este vídeo y el que vais a ver posteriormente (el cual es un resumen de dos de las sesiones más recientes), hay un trabajado diario por parte de su familia, y multitud de sesiones con nosotros.

En el siguiente vídeo podéis ver alguna de las premisas y acciones realizadas. Entre el vídeo anterior y este, hemos trabajado el sentido principal del perro: el olfato, y su relación con el entorno, la relajación, y la confianza. Se ha trabajado obediencia para poder darle a la correa un sentido positivo, de guía del perro, y no un instrumento de sometimiento. Además, se ha trabajado la aproximación a otros perros, tanto con nuestros shibas como con perros del entorno. Para estas últimas sesiones ya habíamos conseguido que Shiro fuera capaz de jugar con hembras, y machos castrados, incluso de mayor tamaño que él.

 

 

Todavía nos quedan algunas sesiones por delante, para que Shiro pueda integrarse en grupos de perros, y volver a ser enteramente el perro juguetón que era. En especial, tenemos que trabajar su relación con otros machos sin castrar.

Pronto tendréis más noticias de este precioso y tierno shiba.

¿Tienes un Shiba con este tipo de problemas? Escríbenos a mononoawareshibas@gmail.com o rellena el formulario de contacto:

 

 

¡Hasta la próxima!

Shiba inu Madrid

 

¡Ya tenemos Afijo! Qué es, y para qué sirve

Hoy podemos celebrar que este semana la Real Sociedad Canina de España, nos confirmaba nuestro Afijo, nº 22275: Mono no aware Kuroi, solicitado meses atrás a la Federación Cinológica Internacional

Un afijo canino es sencillamente un nombre de criador que sirve para inscribir a los cachorros en Libro de Orígenes de las razas caninas en España (en caso de ser pura raza). Al ver un pedigree, podremos identificar el criadero por el nombre del Afijo que acompaña al ejemplar. El nombre de Afijo va ligado a un número único de identificación. 

Por ejemplo, en nuestro caso todos los cachorros de nuestras hembras tendrán en su nombre, el nombre del afijo. Si llamo a la hija de mi perrita «Ame», en su pedigree pondrá «Mono no aware kuroi Ame», y así cualquiera que vea este nombre, sabrá que esta shiba es de mi casa.

Los perros de raza con pedigree, suelen tener un nombre largo, porque a su nombre se suma el nombre del Afijo en el registro.

En este enlace podéis buscar el nombre de criador para comprobar que está dado de alta, a nosotros nos encontraréis como «mononoawarekuroi»: http://www.fci.be/es/affixes/

Es muy importante tener un nombre de Afijo, y darlo de alta supone una inversión más de las muchas que debe hacerse para ser criador profesional. El Afijo en sí mismo no supone ninguna garantía de calidad y profesionalidad, por eso, cuando busquéis vuestro cachorro, aseguraos de que el criador tiene Afijo y no tiene nada que ocultar pero no solo eso. Tras confirmar que tiene afijo, no olvidéis interesaros por la vida de los papás del futuro cachorro, los cuidados que reciben, y las pruebas médicas que certifican su salud.

Por supuesto, esperamos que, si buscáis un Shiba Inu criado en un ambiente familiar y querido, contéis con nosotros. Podéis solicitarnos información a mononoawareshibas@gmail.com.

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Gracias

Shiba Inu Madrid