Proceso de cría

En el siguiente artículo expongo nuestro proceso de cría y las consideraciones a tener en cuenta en la cría de esta raza en específico.

El Shiba inu, una raza primitiva

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En primer lugar tenemos que conocer el término raza primitiva. Este término hace referencia a aquellas razas más antiguas en cuya selección se ha tratado de no mezclar con otras razas. Esto quiere decir que, desde que se tienen conocimiento de la raza shiba, la misma no ha sido mezclada con otras, el trabajo del criador ha estado enfocado en mantenerla pura. Además, este tipo de razas suelen guardar un gran parentesco con el lobo. Esto tiene implicaciones importantes en su carácter, comportamiento y tendencias innatas.

Las razas europeas y americanas (las no primitivas), dependiendo de la función para las cuales se han creado, tienen unos rasgos amoldados al desempeño que se espera de ellos, por ejemplo, los perros de compañía en general se busca que sean dóciles y apegados, mientras los perros de trabajo requieren fuerza y resistencia.

Las razas primitivas suelen ser autónomas, tienen una escasa tendencia a agradar (es decir,  tendencia a complacer a los humanos que podemos haber observado en otros perros), tienen cierta tendencia a la neofobia (o recelo a la novedad), una cierta introversión y un fuerte deseo de explorar que los lleva, en muchas ocasiones, a escaparse. IMG_9192-2

Debido a estos rasgos se suele decir que un perro de raza primitiva no es apto para personas inexpertas en el entrenamiento y el conocimiento del comportamiento canino, sin embargo, si se tienen voluntad e interés en aprender, no debería ser un problema, sino un interesante reto.

La salud en el Shiba

Tras tener en cuenta cual es el origen de esta raza canina, vamos a considerar las enfermedades que están presentes en su acervo genético. Como en muchos otros casos de recuperación de una raza canina, en el caso del shiba se recurrió a cruces con diferentes grados de endogamia, motivo por el cual algunas enfermedades son relativamente recurrentes. Los progenitores para la cría de estos ejemplares deben de haber sido examinados para descartar aquellas dolencias más comunes como las displasias, la luxación de rótula, y las enfermedades oculares.minibalrog

Otras enfermedades importantes a tener en cuenta son las autoinmunes, tales como alergias ambientales persistentes, o intolerancias alimenticias graves. No es conveniente adquirir un ejemplar cuyos progenitores padezcan estas patologías.

Carácter

El shiba es un perro de fuerte carácter. El ejemplar más dócil mostrará sus dientes cuando se sienta incomodado, y no dudará en lanzarse a la ofensiva si se siente indefenso o retado. Dado que es un perro que no tolera la intromisión en su espacio, la manipulación excesiva, la rudeza, ni el autoritarismo, puede resultar contraproducente su introducción en familias con niños muy pequeños, y no es compatible con un estilo de entrenamiento basado en la sumisión (que desde aquí desaconsejamos para cualquier tipo de perro, ya que no es una forma de enseñar, es una forma de someter).

Teniendo en cuenta que por sus características, será una animal con una fuerte autonomía, tendremos que considerar empezar su entrenamiento desde etapas tempranas, teniendo en cuenta que será para toda la vida, que requerirá disciplina, y también grandes dosis de motivación y un vínculo afectivo fuerte.

IMG_9440En general, los machos pueden resultar algo más complicados de entrenar en la etapa adolescete debido a su tendencia competitiva con otros machos y territorial, así como el efecto que las hembras en celo pueden tener en su comportamiento.

Las hembras también pueden ser territoriales, aunque son menos competitivas en general. Por supuesto, cuando están en “celo” el entrenamiento será más complicado debido a las diferentes hormonas que actúan en el perro en esta etapa. Se suele decir que las hembras suele ser más fáciles de entrenar, sin embargo en mi profesión no he encontrado grandes diferencias salvo en la adolescencia y en cuanto competitividad.

Proceso de cría

Tras elegir ejemplares que cumplan el estándar de la raza, y presenten un carácter amigable, pacífico, y estén carentes de patologías, en mi opinión se debe aplicar un método de crianza que recree con la mayor fidelidad el contexto en el que van a vivir los cachorros y futuros adultos en sus hogares o, como mínimo, que priorice la socialización, estimulación respetuosa, exposición gradual a estímulos y el afecto. En nuestro caso particular ese contexto es un ambiente familiar dentro del hogar. Nuestros cachorros se crían en casa, con nosotros, como un perro más de la familia. La madre y sus cachorros permanecen en un espacio seguro con supervisiónIMG_8281 continua, siempre dentro de casa en un ambiente familiar, con los ruidos típicos de cualquier hogar.

Dentro de este método de cría, además se aplican los siguientes procesos:

  • Estimulación temprana: hace referencia al a manipulación de los cachorros, no intrusiva, y progresiva. Esta manipulación busca una asociación positiva con el olor a las personas, (en primer lugar nosotros, sus cuidadores, posteriormente sus futuros tutores y familias), así como un primer contacto de confianza y seguridad con la manipulación (concretamente con las manos de sus cuidadores, algo importante en esta raza canina que puede llegar a ser muy reacia a cualquier tipo de manipulación).
  • Exposición a ruidos y olores: cuando los cachorros pueden ver y oir, de forma gradual son expuestos a diferentes ruidos mediante audios grabados en la calle y dentro de casa tales como, ruido de tráfico, ruido de aspirador, música, gente, etc. En cuanto a los olores, se introducen a juegos de olfato sencillo y los olores de sus futuros familiares (prendas de ropa).
  • Socialización temprana: el proceso de socialización es constante en la vida del perro, hace referencia a su interacción con otros animales y personas. Dado que queremos que nuestros cachorros estén confiadas y contentos desde el primer momento en su nuevo hogar, interactúan de forma diaria y constante con nosotros, nuestros familiares y sus futuras familias. En las personas encuentran pronto fuente de afecto, seguridad y cariño. Esto no resulta posible si la cría se produce fuera del hogar y los cuidadores se limitan a suministrar comida y agua.
  • Habituación a arnés y collar: dado que son muy pequeños se hace una primera aproximación al uso de collar y arnés, para normalizar el mismo, sin embargo esto tendrá que continuar en el hogar antes de empezar los paseos. Son perros con gran sensibilidad corporal, por eso motivo hacemos tanto hincapié en la manipulación no invasiva y la habituación.

El proceso de desapego

IMG_0932La edad a la que los cachorros se separan de su madre es de vital importancia. Un cachorro separado demasiado pronto tendrá consecuencias de por vida en su apego, en su socialización, confianza, e incluso estado de salud. El destete es una primera fase de desapego gradual, se produce de forma progresiva y es marcado por la madre, la cual puede regurgitar comida a los cachorros en su transición a la alimentación solida (tal como lo hacen los lobos). Los cachorros caminan y empiezan a ganar agilidad y autonomía, cuando son completamente destetados la madre busca cada vez más tiempo en soledad para ella, y para sus cachorros. Es importante que la madre y los cachorros tengan esa libertad de separarse, pues una madre obligada a permanecer con sus cachorros no podrá realizar un desapego correcto, lo cual tendrá consecuencias no solo para ella (altos niveles de estrés) si no también para sus cachorros, que no sabrán gestionar correctamente esta separación con la madre. Al tiempo que se produce este desapego la madre busca momentos de juego con sus cachorros y también marca límites cuando estos la intrusan o tratan de mamar cuando ella ya no quiere amamantarlos. A través del juego entre cachorros y madre y entre hermanos, los cachorros realizan un aprendizaje importantísimo de la comunicación canina, que les permitirá identificar en el futuro situaciones conflictivas y evitarlas. Además, al tener un primer conocimiento del lenguaje canino y los límites, el cachorro tendrá confianza y seguridad en sí mismo, y será menos probable que desarrolle miedo a otros perros.

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Cuando el cachorro es separado pronto todo este aprendizaje no se produce, y tiene fuertes repercusiones en su adaptación y afrontamiento, de hecho, a veces supone una auténtica crueldad para el cachorro y para su madre, que no estaban preparados para separarse.

Aunque habitualmente se entregan los cachorros a las ocho semanas, nosotros recomendamos que permanezcan en su núcleo familiar al menos doce semanas, aproximadamente, y que se valore cada caso individual para adaptarnos al proceso de desapego de ese cachorro. Es importante tener en cuenta desde un primer momento que somos nosotros y sus familias los que tenemos que adaptarnos a sus ritmos, y no al revés.

El nuevo hogar

Si todo ha marchado bien, el cachorro deberá adaptarse fácilmente al nuevo hogar, sin presentar miedo. Inicialmente se puede mostrar tímido, y comedido, pero nunca bloqueado, ni aterrorizado.

ac5526d3-6b04-4298-afd9-6831c9da9a4fEn nuestro proceso de cría las futuras familias participan en el desarrollo de su cachorro, visitándolo, y a través de la introduccion de olores.

El entrenamiento del cachorro puede empezar una vez este se ha adaptado al hogar y a su nueva vida, no antes. Cualquier recomendación de empezar a entrenar en obediencia a un cachorro porque “cuánto antes mejor” es errónea. La función de los tutores del perro es valorar cuándo toca cada etapa educativa en el proceso de desarrollo y madurez del cachorro. Por nuestra parte apoyamos y asesoramos gratuitamente de por vida a las familias que han adquirido uno de nuestros shibas, y siempre tienen servicios de entrenamiento y gestión del comportamiento con costes reducidos.

Otras consideraciones

  • Nuestros cachorros se entregan con chip, vacunas al día, informe veterinario, contrato de cesión y gestión de copia de pedigrí inscrito en LOE (en la RSCE, única asociación de prestigio que pertenece la Federación Cinológica Internacional).
  • Con la copia de la inscripción se puede solicitar las diferentes generaciones previas del cachorro.
  • Es importante tener en cuenta que no cedemos la propiedad del pedigrí, ya que solo cedemos ejemplares para compañía.
  • Entregamos además un pack de cachorro que incluye una guía educativa en formato pdf.

Esperamos que este artículo os haya sido de utilidad no solo para conocernos más, sino también para tener una pequeña guía de lo que consideramos de vital importancia para la conservación de esta raza canina, no solo en cuanto a estándares de belleza, sino de salud mental y física.

¡Hasta la próxima! 

Enlaces de interés 
https://primitivedogs.com/
https://padsociety.org/

Propiedad de las fotos: las fotos son de nuestros perros, o cachorros que han nacido en nuestra casa, salvo que seas el autor, no las utilices para tus contenidos sin nuestro consentimiento, gracias.

Recomendaciones para altas temperaturas

a5c64084-69cd-4669-be24-0a4aa37be0b7Se acerca el verano y empiezan a subir las temperaturas bruscamente. Nuestros shibas ya han hecho la muda o están en proceso, a pesar de lo cual empiezan a agobiarse en los paseos, a jadear excesivamente y a «espachurrarse» en el suelo. La gente nos pregunta o directamente afirma, que nuestros perros tienen que pasar mucho calor con «ese pelo» (en realidad el manto de verano es otro) y nosotros sufrimos por ellos porque en ciertas ciudades, y zonas, la situación se agrava por una gran sequedad o, al contrario, demasiada humedad.

Lo primero que debemos saber es que el pelo denso que proporciona calor y protección en invierno, no está presente en verano (a excepción de una muda tardía). La capa de pelo duro restante protege la piel mucho mejor que el pelo corto. No es necesario cortarles el pelo, y de hecho hacerlo sería contraproducente. Para conseguir que nuestros perros estén más cómodos en verano, y evitar golpes de calor, hay varias cosas que podemos hacer, y que podemos evitar.

En el hogar

Si en nuestra casa tenemos continuamente el aire acondicionado encedido y la temperatura es fresca, solo61zv4ktp3tl._ac_sl1000_ tendremos que preocuparnos de que el contraste no sea exagerado respecto a la temperatura que va a vivir el perro en el paseo y, por otro lado, evitar que se tumbe en los puntos donde recibe el aire frío directo, para evitar constipados. En caso de no disponer de climatización en el hogar, debemos tener al menos un cuarto para ellos, lo más fresco posible, ventilando a primera hora de la mañana, y manteniéndolo fresco con la ayuda de ventiladores, o algún sistema de refrigeración de aire portátil (recuerda que no le de el aire directo). Es importante no dejar solos a los perros sin ningún lugar donde puedan evitar el calor.

71t9taeoll._ac_sl1200_Además, no olvides cambiar su cama de invierno por una colchoneta de loneta suave y ligera, una esterilla o incluso una alfombra de enfriamiento (importante que la alfombra tenga una superficie cómoda, de lo contrario es probable que prefieran tumbarse en el suelo). Si a tu shiba le gusta chapotear en el agua, y tienes espacio adecuado, como un patio o jardín, puedes ponerle una piscina para que se refresque, es importante que la piscina no tenga las paredes altas para que le resulte sencillo entrar y salir.

Si nuestro shiba come pienso (existen otras opciones de alimentación, como BARF), sería bueno plantearnos la posibilidad de humedecerlo con caldos, si bien esto es algo que recomiendo generalmente para que el pienso esté hidratado y más rico, en verano me parece más importante, ya que puede resultarles particularmente ingrato comer algo tan seco en un clima ya de por sí seco y cálido. Para dar a tu perro el pienso humedecido, remoja únicamente la cantidad de ración de su toma durante media hora a tres cuartos, si no se lo come todo tendrás que tirar el sobrante, ya que el pienso humedecido se pone en mal estado en poco tiempo. También podemos darle comida húmeda en alguna de las tomas, en caso de mezclarlo con el pienso, hidratar previamente y tratar que la comida húmeda no supere el 15% de la ración, para una buena digestión.51Mi-H1GpsL._AC_SL1104_

Las raciones de comida se las daremos con una antelación de dos o más horas al paseo, ya que el proceso de digestión puede favorecer la hipertemia o golpe de calor.

También puedes hacerles helados con una cubitera, haciendo cubitos de helado con caldos, los helados les gustarán especialmente si incluyen trocitos de carne. Otra opción interesante es usar una lickymatt previamente untada con pates y semicongelada.

Fuera del hogar

momopreciosa-2Por supuesto, tendremos que procurar hacer los paseos largos en las horas de menos calor, y nuestras excursiones en zonas de río y con abundantes sombras. En las zonas de ríos y pantanos no olvidemos que va a cobrar una mayor importancia que nuestros perros lleven collar o pipeta anti flebotomos (el mosquito que contagia la leishmaniosis canina es un flebotomo).
Muchos perros tienen reticencias para entrar al agua, aun cuando no les cubra, puedes leer al respecto en este artículo. Con una buena aproximación, es probable que consigamos que nuestro shiba se refresque en el agua sin ningún miedo.

Para mantener a nuestro shiba fresco en las horas calurosas, podemos utilizar chalecos refrigerantes, siempre teniendo en cuenta que deben llevarlo solo cuando están en marcha, y se deben retirar en casa o si vamos a hacer una parada larga en el paseo, ya que el frío continuado en las articulaciones y huesos no es beneficioso.
Por otro lado, la forma correcta de refrescarles es humedeciendo las almohadillas, axilas, ingles y pecho, por el contrario el agua sobre la cabeza o el lomo se seca rápido, o incluso si están muy empapados, se acaba calentando. Es muy normal ver que nuestros perros por sí mismos pasan por encima de los charcos o se tumban sobre ellos para mojarse la tripa, también cavan para encontrar tierra húmeda y tumbarse sobre ella, y se sobre activan cuando pasan por encima del césped recién regado, a veces observándoles nos podemos hacer una buena idea de cómo les gusta refrescarse y basta con llevarles a las zonas donde puedan hacerlo.

Por último, otra inquietud que suele surgir es respecto a las almohadillas y la posibilidad de que sufrana8a64c8f-a8df-4f08-9637-77955c67a61f abrasiones por el calor del asfalto, en nuestro caso nunca hemos utilizado ningún producto para las almohadillas de nuestros perros, las cuales aunque han de estar hidratadas y suaves, suelen tener un cierto grosor y rugosidad que forman una protección ligeramente callosa y resistente. En caso de que creamos que existe la posibilidad de que las almohadillas de nuestro perro se dañen, podemos utilizar algún protector específico. Hay personas que acostumbrar a limpiar las almohadillas de sus perros con toallitas húmedas en la vuelta de cada paseo e incluso aplicar hidratantes en las mismas, me gustaría incidir en esto, porque mantener las almohadillas de nuestros perros demasiado hidratadas va a producir una fragilidad en las mismas que resulta perjudicial.

Cómo detectar un golpe de calor (hipertermia)

Todos los aspectos comentados deberían evitar golpes de calor, pero tenemos que tener en cuenta que por mucho que refresquemos a nuestros perros, hay condiciones extremas que tan solo podemos evitar.

75fa5216-6955-4551-95bf-fda35de29f15Cuando nuestro perro se esté acalorando demasiado, notaremos un jadeo excesivo, respirará de forma rápida, entrecortada y costosa, el perro se encontrará cada vez más abatido, buscará las sombras nerviosamente, cada vez estará más apático, desorientado y decaído, pueden producirse vómitos y mareos, e incluso convulsiones. Notaremos en seguida que algo no va bien, ya que realmente la hipertermia presenta una síntomas extremadamente desagradables que producen la total incapacidad del perro de seguir comportándose con normalidad. Ni que decir tiene que ante la más mínima señal de agotamiento, descansaremos, refrescaremos a nuestro perro y pondremos rumbo a casa.

En caso de producirse un golpe de calor, debemos contactar inmediatamente con un veterinario, refrescaremos al perro de forma progresiva humedeciendo las zonas menos pobladas de pelo que hemos comentado: axilas, inglés, almohadillas.., trataremos de llevarle a la sombra y le daremos de beber agua en pequeñas cantidades. Es importante que todo esto sea progresivo, ya que no podemos tratar de bajar su temperatura bruscamente.

Dado que las consecuencias de un golpe de calor pueden producirse no solo a corto plazo, sino también a medio y largo plazo, es importante un chequeo veterinario aún cuando consigamos que nuestro perro se recupere de la hipertermia con nuestros cuidados. Por tanto, tan pronto lo estabilicemos, deberíamos acudir igualmente al veterinario.

9feeda64-15a4-4a43-8312-150987619b86Si te ha gustado este artículo no dudes en compartirlo, y si tienes cualquier duda puedes escribirnos o dejarla en los comentarios. ¡A disfrutar el verano sin sustos! Hasta la próxima 🙂 

En las fotos por orden de aparición: Mono no aware Max, Mono no aware Momo, nuevamente Max, los dos rojitos son Mono no aware Shiva y Chai, y por último nuestra querida y achuchable Mono no aware Arya.

Educación cognitivo-emocional

 

En este artículo quiero exponer a qué me refiero con la educación cognitivo-emocional, y aunque podrí limitarme a citar simplemente las definiciones que ya existen, me ha parecido mejor explicarlo tal y como me lo explico a mí misma, de ese modo puedo expresar mi visión en particular.

Podéis encontrar más información sobre la educación cognitivo-emocional y sobre las premisas que se deben cumplir aquí.

La educación canina cognitivo-emocional entiende el comportamiento canino de forma global, siendo fundamental atender a la forma en que el perro procesa la información (cognición), y a las reacciones internas que surgen como respuesta involuntaria ante lo estímulos (emociones) que intervienen en dicho proceso. La cognición y la emoción se afectan mutuamente y están presentes en el perro como lo están en nosotras/os.

Mientras algunas otras técnicas o aproximaciones al perro y a su educación/entrenamiento se basan principalmente en conductas concretas, y en técnicas estandarizadas, en este caso buscaríamos un enfoque global, una comprensión que tome en consideración al perro, su vivencia, y sus particularidades, y no solo a la conducta de forma aislada. Además, en esta fórmula no se excluye a su/s tutor/es, sino que forman parte esencial.

Por ejemplo, podemos encontrarnos con el caso de un cachorro que hace pis y caca en casa pero jamás en la calle, podríamos hacer una valoración general que atienda exclusivamente a suprimir la conducta de hacer sus necesidades en casa, y que el perro se vea forzado a hacer sus necesidades en otro lugar (que solo podrá ser fuera de casa). ¿Qué se podría proponer atendiendo exclusivamente al objetivo de que haga sus necesidades en la calle? Por ejemplo, castigar y regañar al perro cuando lo haga en casa, y felicitar cuando lo haga en la calle. Podría ocurrir que el perro para evitar que nos enfademos nunca haga pis ni caca en casa y, por tanto, lo haga en la calle, entonces le felicitaremos y ¿podremos decir que ha sido un éxito?

Vamos a enfocarlo desde un punto de vista cognitivo-emocional, lo cual nos va a llevar a considerar y analizar las siguientes cuatro dimensiones. En cognitivo-emocional dicho análisis es indispensable:

  • Social
  • Emocional
  • Cognitivo
  • Físico

Supongamos que observamos que el cachorro no se relaciona con otros perros y, cuando lo hace, es excesivamente cauteloso y tiende a huir (social), vemos que tiene temor y en el paseo se muestra hipervigilante (emocional), debido a que está asustado no olfatea y por tanto no atiende a olores que podría estimularle a orinar, ni siquiera es capaz de atender a la voz de su guía (cognición: no utilizada adecuadamente porque la emoción de temor le domina).

Producto de que ha sido castigado, este perro teme que nos enfademos con él por orinar en casa, lo teme tanto que aguanta, y orina nada más llegar a la calle, no porque se sienta cómodo y seguro para hacerlo, solo porque su vejiga está a rebosar, y es el único lugar donde hacerlo.

Desde una óptica que dé por bueno el mero hecho de que el perro no orine ni defeque en casa, hemos tenido éxito, pero si hacemos un análisis adecuado y global, desde el punto de vista cognitivo-emocional ¿celebraríamos este aparente éxito?

Ahora me gustaría hacer una pequeña exposición de la premisas que expone el autor (las podéis encontrar en su blog ), para que el lector pueda tener una idea de cómo se trabaja (y por tanto como trabajo) de forma cognitivo-emocional:

Conseguir un estado emocional adecuado y saludable en el perro:

En el ejemplo, sería que el perro estuviera cómodo, y no solo él, también su guía, la persona que lo acompaña en dicho paseo, que suele coincidir con su tutor (lo que siempre se ha denominado «dueño»). Todos queremos que nuestro perro haga o deje de hacer determinadas conductas, pero no a costa de su felicidad.

Construir un equipo coordinado

El perro importa, tú también, su familia y su entrenador, también. El perro aprende, y nosotros aprendemos de él y con él, en su aprendizaje en equipo. Por ejemplo, en el caso que estamos comentando, podemos descubrir que el cachorro deja de ser reticente a la aproximación a otros perros una vez se ha habituado al entorno novedoso (ya no es novedoso) y en particular cuando es él el que inicia el acercamiento. Para potenciar eso su guía aprende un buen manejo de correa y a identificar cuando su cachorro se puede sentir sobrepasado por el contacto social.

Crear un código de comunicación claro y sencillo

Por ejemplo, el “no” como forma de pedir al perro que deje de hacer algo o que no haga algo que pretende hacer. O el “muy bien” para que tenga claro cuando aquello es lo que le estábamos pidiendo.

Conseguir simplicidad, facilidad y economía en el trabajo

Que el perro y su comprensión sean un asunto complejo, no significa que su entrenamiento lo sea también, es parte del trabajo del profesional hacer sencillo el entrenamiento, para lo cual es esencial las siguientes premisas.

Planificar el entrenamiento

Para que sea productivo, eficaz y motivador, es importante que el entrenamiento este bien planificado y estructurado en etapas, con sus objetivos y la forma de evaluar la consecución de los mismos y los resultados.

Espero que haya resultado una lectura útil y agradable, nos leemos en el próximo artículo, ¡gracias! 

Fuentes y Lecturas recomendadas:

El Shiba macho

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Una de las dudas más frecuentes a la hora de elegir un perro, ya sea un shiba o no, es si debemos elegir una hembra o un macho.

Tan importante es elegir hembra o macho, como valorar el carácter del cachorro elegido, tanto el que manifiesta, como el carácter de sus padres. La herencia del carácter de los padres, y la educación en etapas tempranas, serán fundamentales en el desarrollo posterior de nuestro perro.

De forma general, las diferencias entre hembra y macho son:

  • Las hembras tienen el «celo» dos veces al año, en shibas, a veces esto se reduce a un único celo anual.
  • Los machos se ven afectados por el celo de las hembras de forma constante, a lo largo del año.
  • Los machos son algo más grandes y voluminosos que las hembras.
  • Un macho sin castrar habitualmente es competitivo y territorial con otros machos sin castrar. Las hembras no suelen ser competitivas entre ellas, a excepción de estar en «celo».
  • Los machos parecen tener mayor tendencia a explorar, y marcharse solos.
  • Mientras las hembras no necesitan cubrir amplias zonas marcando el territorio, a excepción de estar en «celo», los machos pasan gran parte de tiempo realizando pequeñas micciones por diferentes zonas.
  • Aunque nuestro shiba macho no busque activamente competir, otros machos pueden buscarlo al detectarlo, problema que no suele ocurrir con hembras.
  • Los machos parecen concentrarse menos en el entrenamiento fuera de casa, debido a que están muy influenciados por la presencia de hembras en celo, o de otros machos.
  • Los machos suelen ser más activos, y obstinados.
  • La influencia de la testosterona en machos supone un reto importante en la adolescencia (alrededor de los 6-8 meses) del perro.

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Hay otros comportamientos bastante habituales en esta raza, que se dan independientemente del sexo del shiba:

  • Protección (agresiva) de recursos: tendencia a evitar que otros perros o/y personas se acerquen a uno o varios recursos que el perro considera valiosos, por ejemplo, un trozo de comida, un juguete, etc. Normalmente lo hacen porque consideran que el recurso les va a ser arrebatado.
  • Territorialidad frente a otros perros en el hogar: tendencia a no aceptar la llegada a casa de otros perros. Generalmente, a ningún perro le parecerá muy natural que repentinamente otro perro entre en su casa, en el caso del shiba esto puede ser algo realmente peligroso, e introducir otro perro ha de ser algo planificado y progresivo.
  • Poca tolerancia a cachorros: cuando nuestro shiba ya es adulto, se puede mostrar antipático y jerárquico con cachorros.
  • Escapismo: tendencia a marcharse a explorar, pudiendo estar fuera de nuestra vista durante horas, y volver de nuevo solo a casa. (Generalmente, para que esto no ocurra hay que entrenar con nuestro shiba desde cachorro).
  • Baja tolerancia a perros impetuosos: su forma de mostrar esta intolerancia puede ser sutil (ignorar al perro), o tajante (gruñido, mordida de baja intensidad). Si no se respeta su necesidad de espacio o el shiba tiene problemas de gestión emocional, puede ser realmente violento.
  • Baja tolerancia a niños: esto no quiere decir que sean agresivos con los niños, sencillamente, por el carácter imprevisible de los niños y, generalmente, invasivo, los shibas suelen huir del trato con ellos.
  • Poco interés en ejercicios de obediencia: el shiba no tiende a obedecer para agradar a sus dueños, necesita una rutina de entrenamiento, constancia, motivación y colaboración. Además de un vínculo afectivo fuerte y solido.
  • Tendencia a la introversión: tanto hembra como macho pueden ser realmente amorosos y efusivos, pero esto no será algo constante, un día pueden recibirte en la puerta de casa, y al siguiente esperarte tumbado en el sofá. En general, salvo su familia, al shiba le es indiferente cualquier otro ser humano. IMG_9440

En muchos casos la pregunta finalmente es, si castrar o no al shiba para que no muestre el tan temido comportamiento en machos. La castración para evitar esta casuística asociada a la testosterona (entre otras hormonas), se suele hacer en torno a los ocho meses. Sin embargo, una castración no es inocua, puede tener efectos nocivos a medio/largo plazo, por lo que es preferible no someter al perro a una intervención quirúrgica si no es necesario.

Este artículo desglosa una serie de características de forma general, y como toda generalización, no recoge los casos particulares. 

Si todavía tienes dudas, no esperes para preguntarnos 🙂

¡Muchas gracias por leer!

 

 

 

 

Guía rápida para hacer una alfombra de olfato

Las alfombras de olfato se están popularizando entre los que compartimos nuestra vida con uno o varios perros. Se usan para entretenimiento de los canes que utilizando su sentido más desarrollado, el olfato, tienen que localizar trozos de comida escondidos en la alfombra.

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Una alfombra de olfato sencilla que podemos hacer nosotros mismos es el modelo básico, de trapillo, de la foto anterior.

Para realizarla, necesitamos una malla de plástico (anchura de cada celda ideal no superior a 1 centímetro), rollos de trapillo de diferentes colores, tijeras y, opcional, una aguja de ganchillo.

En primer lugar tenemos que tener recortado el trapillo en tiras de unos catorce centímetros aproximadamente.

La malla deberá estar cortada con el tamaño que queramos que tenga nuestra alfombra, ya que la malla será la base de la misma. Es importante que los lados queden lisos cuando lo recortemos, para evitar que los perros puedan hacerse daño. La malla utilizada únicamente para el tutorial, como podéis ver no tiene los lados rectos, es importante recortar todos los salientes a la perfección y evitar los picos que veis en la foto.

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El objetivo es anudar cada trapillo de forma correcta en cada lado de cada celda. Según la anchura utilizada de trapillo, y la anchura de cada celda, quedará más o menos tupida nuestra alfombra.

El trapillo se anuda de la siguiente manera:

 

Cada nudo ha de ir bien apretado para evitar que se suelte. Según vayamos rellenando, veremos como va cobrando la apariencia de alfombra que deseamos.

Es importante tener en cuenta lo siguiente:

  • La alfombra de olfato se debe de utilizar exclusivamente para realizar un juego de olfato. El perro, cuando termine de encontrar todos los trozos de comida, o chucherías caninas, podrá continuar olisqueando en ella, no obstante, cuando haya perdido el interés la retiraremos para volver a usarla, o para guardarla.
  • No es recomendable dejar la alfombra como un juguete más, puesto que además de arriesgarnos a que el perro la destruya, no se trata de un juguete más, sino de un instrumento para un juego concreto.
  • Se debe utilizar trozos pequeños de chucherías caninas o alimento seco, para evitar ensuciar en exceso la alfombra o que el perro, si es ansioso por la comida, trate de ingerir los trapillos.
  • Una misma alfombra no debería utilizarse para dos ó más perros al mismo tiempo, puesto que el ejercicio debería ser individual, para otorgar al perro el tiempo y espacio necesarios para relajarse y encontrar las chucherías. Si tienes varios perros, asegúrate de que cada uno la use de forma individual.

Puedes ver un vídeo-resumen del uso de una alfombra de olfato aquí

Espero que el artículo sea de utilidad, podéis hacerme llegar cualquier duda o sugerencia en los comentarios.

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¡Hasta la próxima!

Las etapas de desarrollo en el Shiba

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El Shiba es una raza de pequeño tamaño, pero de gran energía. Sus particularidades, su carácter singular, su belleza e incluso su terquedad, hacen del shiba un perro atrayente para muchas personas, y un gran reto.

Los principiantes en esta raza pueden encontrarse perdidos, cuando su cachorro empieza a cambiar y volverse impredecible. Incluso cuando ya hemos tenido otros perros, nos puede parecer que todo lo que supone un shiba, es un mundo nuevo dentro del mundo del perro.

Por este motivo, quería hacer este artículo, enumerando brevemente las etapas por las que pasa un cachorro de shiba en su crecimiento. Son etapas generales, y cada ejemplar como individuo presentará sus propias particularidades, de las cuales hay que estar atento para comprenderlo mejor.

 

Del nacimiento al destete (0-2, 2.5 meses aproximadamente)

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Esta etapa está caracterizada por el apego a su madre, que es fuente de seguridad, alimento, calor, y protección. El cachorro es un pequeño bebé de shiba que estará incómodo y estresado si es separado de su madre. A esta edad se puede realizar algún ejercicio de estimulación temprana, y a partir de los quince días, cuando abran los ojos y empiecen a explorar, podemos empezar a habituarlo a estar en contacto con personas. A medida que empiecen a andar, si hay otros animales, equilibrados y sanos, en casa, podemos dejar que se conozcan.

Las experiencias desagradables que ocurran en esta etapa van a ser importantes para el resto de su vida, y también las experiencias agradables. Por ese motivo, es esencial que las personas que se encarguen de los cuidados del cachorro y su madre, sean delicados, atentos, cariñosos, y respeten el tiempo y el espacio de los cachorros y de su madre.

IMG_8025Lo ideal es que se le ofrezca comida solida a partir del mes y medio, y que sea la propia madre la que realice el destete progresivo. Los cachorros que no han tenido contacto con personas en esta etapa, o ese contacto no ha sido positivo, han estado en un entorno ruidoso o imprevisible, han sido separados de la madre por los motivos que sean, o han recibido una estimulación temprana inadecuada (como por ejemplo manipulado excesivo), pueden presentar problemas en el futuro para confiar en el entorno y las personas.

 

 

Infancia (2-6 meses)

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Habitualmente se entrega a los cachorros a los dos meses, o incluso menos. Lo recomendable para su salud física y psicológica, y la de su madre, es que sean entregados cuando se ha completado el destete. En este punto, la madre no los echará de menos, y el cachorro también podrá afrontar su vida con su nueva familia. Si sus primeros meses de vida han sido una experiencia agradable, deberías tener un cachorro enérgico, con muchas ganas de jugar, y afectuoso. Tenemos que tener en cuenta que el cachorro de Shiba no es tan apegado como el de otras razas, a menudo solo acepta caricias cuando es él quien toma la iniciativa. Son cachorros que tienden a jugar solos, por lo que es importante encontrar la manera de interactuar con ellos, para crear un vínculo afectivo solido. No obstante, no debemos agobiarnos con esta cuestión, pues el propio cachorro se acercará a nosotros, en especial cuando se haya cansado de jugar o esté somnoliento, un buen momento para mostrarle nuestro cariño.

FACE_8318 copia.jpgEn esta etapa, es de vital importancia no invadir su espacio, es decir, dejar que el lugar donde duerme y come sea solo para él. Si nos empeñamos en cogerlo en brazos o acariciarlo en contra de su voluntad, es altamente probable que nos muestre un gran y constante rechazo en cualquier faceta de su vida hasta que vuelva a confiar en nosotros. Las malas experiencias con personas u otros animales las generalizará rápidamente, desarrollando aversión, y posiblemente una fuerte reactividad.

jacksonbaby2Aunque los shibas son muy cuidadosos, romperá cosas como cualquier cachorro, en particular las que dejes por el suelo, ya que no comprenderá porque algunas cosas del suelo son suyas (juguetes) y otras son tuyas (por ejemplo las zapatillas). En esta etapa se recomienda empezar a acudir a un Educador canino si se tiene cualquier confusión o conflicto que en poco tiempo se acrecienta y agrava. Se recomienda también realizar ejercicios de control de mordida, iniciar el preadiestramiento, acudir a grupos de socialización de cachorros, y realizar actividades diversas con el cachorro, tales como juegos de olfato e inteligencia, en las cuales interactuémos con él de forma colaborativa.

Hay que huir de la idea de presentar todo tipo de perros a nuestro cachorro, es mejor que conozca pocos y equilibrados, que muchos e impredecibles o agobiantes. 

 

Adolescencia (6-10 meses)

Entre los seis y los diez meses comienza una etapa en la que observamos a nuestro perro más susceptible, inquieto, envalentonado y con más iniciativa a la hora de explorar, salir, y conocer otros perros. Empieza a alejarse más que de costumbre cuando pasea suelto, y comienza a manifestar comportamientos que antes no  habíamos observado, como conducta de monta, territorialidad, y algunas reacciones desproporcionadas ante otros perros, mostrándose en ocasiones irascible. En esta etapa los machos ya levantan la pata para orinar, o empiezan a hacerlo, y hemos podido observar que otros machos no castrados han cambiado su comportamiento con nuestro shiba; y las hembras, que también empiezan a orinar como marcaje, tienen su primer celo, y parecen menos sociables y juguetonas con perros y personas desconocidas.

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Es una etapa explosiva caracterizada por cierta rebeldía y en la que tendremos la impresión de que nuestro shiba a «desaprendido» todo aquello que le habíamos enseñado desde el momento en que llegó a la familia. Es un buen momento para recuperar la rutina de entrenamiento o, si no la ha tenido, empezar a introducirla poco a poco. En esta etapa tendremos que estar muy pendientes de nuestro shiba, ser cuidadosos con los lugares en los que vamos a soltarle, y observadores. Es especialmente importante evitar conflictos en esta etapa ya que podría desembocar en reactividad. Detectar los comportamientos agonísticos en otros perros es de gran utilidad.

Cambiar las rutas que realizamos normalmente en el paseo, y los lugares que visitamos, así como introducir nuevos juegos y juguetes en la vida de nuestro perro, lo pueden ayudar a mantenerse motivado y a canalizar la energía y estrés producido por los cambios hormonales.

Por supuesto, si alguna situación se escapa de control con frecuencia, o sencillamente se quiere asesoramiento profesional, es mejor acudir a un educador en esta etapa antes de cualquier problema se convierta en algo habitual.

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Joven (10-16 meses)

En esta etapa ya podemos determinar con bastante seguridad el carácter de nuestro shiba, sus preferencias en cuanto a compañía (perros amigos, y enemigos), «manías», juegos preferidos, etc. Aunque continúan algo hiperactivos, ya no nos sorprenden con comportamientos nunca antes vistos, y más o menos «les vemos venir» en sus «malévolos planes» de escapada, combate, o trastada sorpresa.

Si las anteriores etapas se han desarrollado sin incidentes, nuestro shiba, aunque terco e independiente, estará muy unido a nosotros y entenderá perfectamente lo que le pedimos (otra cosa será que se haga el sordo).

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En esta etapa, si hemos decidido esterilizarlo por motivos de salud u otros motivos de peso, será el momento ideal para hacerlo.

En cuando a educación, si para esta etapa no hemos resuelto los problemas o vicios de comportamiento que hayan surgido, ya estarán bastante consolidados, en especial si ha aprendido a utilizar e gruñido o el marcaje (mordida de baja intensidad) como herramienta para conseguir algún determinado fin, o evitar alguna determinada imposición.

El shiba tiene fama de agresivo por su tendencia a resolver cualquier situación alejando aquello que le atemoriza o molesta gruñendo o marcando, sin embargo, si trabajamos correctamente el origen de esta conducta nuestro shiba será el primero en darse cuenta de que tiene mejores opciones que la agresividad.

 

Adulto (16 meses en adelante)

Es la etapa más estable y tranquila, salvo que nuestro shiba padezca algún tipo de trauma, problemas de salud o/y estrés crónico.

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Hachiko, de Israel Aparicio

En la edad adulta el entendimiento entre nuestro shiba y nosotros debería ser pleno. Los comandos que le hayamos enseñado ya han pasado a formar parte del vocabulario que utilizamos con nuestro perro, y él también sabe cómo hacernos entender lo que necesita y lo que le molesta. Si esto no es así, tanto nosotros como el perro nos sentiremos frustrados en diversas situaciones.

IMG_9502.jpgEn esta etapa podemos tener la sensación de que lo que no hayamos conseguido de nuestro shiba ya no lo podremos conseguir aunque esto, por supuesto, no sea cierto. Nuestro perro probablemente sienta algo similar sino idéntico al tratar de comunicarse con nosotros, y si cuando trata de hacerlo la comunicación no se establece, se rendirá y nos parecerá que «nos ignora» o «va a su bola». La comunicación y la confianza es importante en cualquier relación. Una mala comunicación en el caso del shiba puede resultar catastrófico y altamente destructor del vínculo afectivo. El shiba tomará las riendas en cualquier contexto si se siente desamparado, y lo hará de forma impetuosa y, si lo cree necesario, muy hostil. Es importante que en todas las etapas anteriores hayamos establecido una rutina de entrenamiento, confianza, una comunicación correcta, y una serie de hábitos que hagamos con gusto, sin estrés, siendo fundamental el paseo.

Un shiba adulto equilibrado es un perro pacífico, sereno, inteligente, y que rehusa cualquier tipo de conflicto en general (salvo que otro perro inicie el conflicto). A pesar de su fama de escapista, si se lo ha entrenado de forma motivadora y flexible, en lugar de rígida y basada en la sumisión, no tendremos que preocuparnos de posibles fugas.

 

Edad anciana (10/12 años en adelante)

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Totoro, 10 años, click aquí para ir a la fuente de la imagen

Es difícil determinar a que edad podemos considerar a nuestro perro como anciano. Uno de los problemas, en mi opinión, de empezar a considerar a nuestro perro como anciano, es que empezamos a ver limitaciones en su actividad física y mental, que quizá todavía no existan o que, de existir, no son pretexto para abandonar las actividades que requieran algún tipo de esfuerzo. Esto no significa que tengamos que obligar a nuestro shiba a hacer ejercicio, solo quiere decir que en esta etapa sigue siendo muy importante mantener la motivación y una correcta estimulación mental y física.

La característica fundamental de la edad anciana es el deterioro acelerado, tanto físico como mental, de nuestro perro. Se vuelve más contemplativo, algo huraño, pierde en cierta medida su carácter autónomo y, a menudo, trata de decirnos con su mirada insistente que algo le molesta o le duele. Empezamos a interpretar que es mejor que los paseos sean cortos para que no se canse, y no le compramos juguetes nuevos porque parece que le da igual. A él le cuesta más hacer algo fuera de la rutina y nosotros no se lo pedimos porque creemos que es una molestia para él, esto es un error.

En esta etapa nuestro ritmo tiene que adaptarse al perro, y dede luego tendremos que tener mucha más paciencia y comprensión. No podremos exigirle como lo haríamos con un perro joven, pero es importante dedicarle tiempo, continuar haciendo paseos en los lugares que le gusten y conocer lugares nuevos, seguir jugando con él, realizando un entrenamiento adaptado, y manteniéndole motivado.

Mantener viva la llama del shiba impetuoso y curioso que hay en él es imprescindible.

 

 

 

Esperamos que os haya gustado y sido útil este artículo, si quieres más información o solicitar nuestros servicios de educación canina, contacta con nosotros:

 

 

 

«¿Mi shiba tiene miedo?»

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El miedo es una emoción que nos permite mantenernos a salvo. Nos moviliza tanto para atacar, como para huir, refugiarnos, o ser cautelosos, según las circunstancias. Para los perros es una emoción tan necesaria como para nosotros, y como en nuestro caso, si el miedo se desencadena de forma patológica, resulta limitante, incapacitante, perjudicial.

En multitud de ocasiones perros que responden de forma agresiva a la proximidad de otros perros y/o personas, tienen miedo y recelo, y han aprendido que reaccionar de forma hostil les libra de aquello que les parece una amenaza.

Cuando nuestro perro tiene un comportamiento de este tipo y no sabemos identificar el motivo, pensamos “pero si no tiene ningún trauma, es imposible que tenga miedo”, “a mi perro no le ha pasado nada, ¿por qué actúa así?”, “¡pero si siempre ha estado protegido! ¿por qué tiene miedo?”.

Son muchas las preguntas que nos podemos hacer cuando no tenemos la información suficiente, o/y no sabemos interpretarla. En muchas ocasiones la respuesta la tenemos en la propia pregunta.

En primer lugar, ¿cómo sabemos si nuestro perro tiene miedo?

Un perro con miedo de X, tenderá a alejarse y evitar a X cuando está lo suficientemente lejos para él, y lo atacará, ladrará o tratará de espantar de todas las formas posibles, cuando bajo su percepción se encuentre tan cerca como para representar una amenaza real. En un perro con miedo, ocurre algo similar a lo que nos podría pasar a cualquier de nosotros, cuando estamos asustados o alerta, por muy lejos que esté lo que tememos nos puede parecer demasiado cerca. Es natural que algunos perros ladren o enseñen los dientes aun cuando el detonante (lo que le asusta) está a muchos metros de distancia. ¿Quién es capaz de pensar fríamente si está asustado?

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Ukiyo, de mono no aware, a punto de dormirse.

 

En segundo lugar ¿Por qué tiene miedo?

A veces nos pasamos mucho tiempo dándole vueltas a las causas, pensando que algo concreto ocurrió para que nos esté pasando esto o lo otro. En ocasiones, el problemas es lo que no ha pasado, por ejemplo, los perros adultos que han tenido una infancia pobre de estímulos. Este podría ser el caso de cachorros que han crecido en un chenil con la única compañía de su madre y hermanos, o de perros que han pasado su vida en el mismo jardín sin apenas contacto de otros perros y personas. Cuando un perro, en especial en su infancia, no ha recibido una correcta socialización, habituación a diferentes estímulos, e incluso una correcta estimulación temprana, el mundo real es para él algo extraño y casi amenazante.

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Ukiyo, de Mono no aware, sin temor a nada.

Por supuesto, sus temores han podido tener origen o verse incrementados en uno o varios traumas. Lo que para nosotros puede no tener importancia, para un cachorro que ha crecido en una jaula, chenil o habitación solitaria, puede ser absolutamente extraño y asombroso. Cosas asombrosas como el ruido del televisor, o que un señor llame a la puerta para entregarnos una carta. El problema es que para un cachorro de estas características, el señor extraño puede pasar en un segundo a ser un señor potencialmente peligroso, solo porque habla demasiado alto, o se ha rascado la cabeza.

También es habitual el caso de perros sin aparente problema emocional, alegres y felices, que sufren un ataque de otro perro, o un susto desproporcionado de un extraño, o la caída de un mueble, o cualquier otro incidente, cambiando por completo su carácter. En estos casos, la familia o tutor, siente que “le han cambiado” a su perro. Suelen expresarlo casi todos de la misma manera “desde que le pasó X mi perro es otro”.

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Pícara, de Mono no aware, en brazos de Gonzalo, durmiendo placidamente.

La pregunta crucial ¿Cómo lo puedo solucionar?

En general, las cosas que implican que se agrave la situación son las siguientes:

  • Aislar al perro, mantenerlo lejos del detonante (lo que provoca el temor)
  • Acercarlo constantemente al detonante “para que se acostumbre”
  • Acudir a un profesional al que pagarle para que se lleve al perro, y te lo devuelva “como nuevo”, sin saber qué técnica utiliza
  • Aplicar rápidamente todo lo que leemos, nos aconsejan, o nos dicen, sin pararnos a analizarlo
  • Pensar que “se curará con el tiempo”
  • Actuar como si no tuviera un problema, por ejemplo, soltar a nuestro perro en un espacio canino sabiendo que tiene miedo a otros perros y que se pelea con algunos.

 

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Pícara y Ukiyo, de Mono no aware, reclamando mimos.

Cosas que pueden mejorar la situación:

  • Transmitirle seguridad
  • Entrenar con él a través de actividades motivadoras
  • Entrenar la obediencia de forma motivadora
  • Acudir a un profesional amable, que empatice contigo y con tu perro y tenga experiencia
  • Acudir a seminarios, cursos y lecturas fundamentados, sobre el tema en cuestión, huyendo de las respuestas fáciles y las soluciones milagrosas.
  • Tener fe en tu perro y en su capacidad para superarse
  • No iniciar ningún plan de adiestramiento sin sentirse convencido

 

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Foto de autoría externa. Click en la imagen para ir a la fuente.

 

 

En este artículo he hablado de “el perro”, ya que a grandes rasgos, es aplicable lo comentado a cualquier perro. No obstante, me parece importante y esencial notar que cada perro como individuo presenta una serie de matices en su comportamiento y en su forma de procesar lo que acontece. Así mismo, el shiba tiene una respuesta muy similar ante la incomodidad, el temor, la desconfianza, el cansancio y cualquier situación que lo desborde emocionalmente. Su respuesta (en casos graves), en general, es la siguiente:

  • Huida: escapar cuanto antes a un lugar seguro, por ejemplo saliendo de la casa si cree que te vas sin él, o yéndose del parque.
  • Agresividad: respuesta hostil, ofensiva, hacia el detonante, si considera que va a ser dañado o molestado. Por ejemplo ante los niños, si es manipulado contra su voluntad.
  • Depresión: tristeza, abatimiento y falta de apetito, si no se siente comprendido y/o se ve expuesto de forma cotidiana a la situación desagradable. Por ejemplo, malas experiencias en el espacio canino, y lo llevamos a diario.
  • Indefensión aprendida: en ocasiones pueden permanecer inmóviles y ausentes ante lo que temen. Esto se da cuando han aprendido que actuando no consiguen nada. Pueden llegar hasta el punto de caer rendidos en cuanto vuelven al lugar seguro, solo por el agotamiento mental, esto produce en ocasiones que los tutores crean que el perro ha mejorado cuando en realidad está “atrapado” dentro de sí mismo. Por ejemplo, cuando tienen miedo al tráfico pero siguen paseando en zonas con afluencia de coches.

Espero que os haya sido útil este artículo, si quieres solicitar información sobre nuestros servicios de educación canina escríbenos a mononoawareshibas@gmail.com, o bien llámanos al 644726146

¡Hasta la próxima!

 

 

 

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Agresividad en el Shiba

artEn este artículo quiero hablar brevemente de la supuesta tendencia agresiva de la raza Shiba inu, una rasgo que muchas veces se le atribuirá a tu perro, si es de esta raza, incluso por personas que la desconocen totalmente.

Muchas personas temen que su Shiba se convierta en un perro hostil, agresivo, que se haga dueño de cada rincón de la casa y espante a los invitados. Algunos propietarios de un shiba, se sorprenden incluso cuando en lugar de un perro frío y distante, se encuentran con un cachorro cariñoso como cualquier otro. Otros, tratando de prevenir este comportamiento que le han advertido tantas personas, ponen en práctica técnicas contraproducentes, tales como meter la mano en su cuenco de comida (para que sepa «quien manda»), someterlo cuando gruñe (sujetándolo panza arriba impidiéndole que se mueva), no dejar que coma ante que ellos, que pase siempre el último por la puerta, etc… Un trato como este hará de tu shiba algo muy diferente de tu mejor amigo.

sesionukidescart¿Qué hay de verdad en la afirmación de que el Shiba inu es una raza con tendencia agresiva?

Lo que sí parece cierto es que, habitualmente, esta raza tiene una reacción a la incomodidad, al abuso, al miedo y a la desconfianza, muy contundente y clara, ladrando, gruñendo, y marcando, llegando a morder, si es necesario. Mientras otros perros ante una situación aversiva tienen un comportamiento conciliador, sumiso, o retraído,  limitándose por ejemplo a cerrar los ojos, orinarse o esconderse cuando tienen miedo, el shiba, en general, afronta lo que teme o le provoca de frente, tenso, erguido y listo para atacar o defenderse. Esto quiere decir que mientras otros perros recurren a la agresión como último recurso, para el shiba puede ser el recurso principal.

face2Este fuerte carácter es, en mi opinión, su estrategia de defensa. Si tu shiba muestra una respuesta hostil hacia otros perros, las visitas, los niños, objetos en movimiento, personas desconocidas, etc… No creas que esto es normal porque es un shiba. Tu shiba te está indicando que no está cómodo, de su particular manera: volviéndose gruñón, hostil, y frío. No es la forma de ser típica de la raza, es, probablemente, la forma de responder típica de la raza ante una situación difícil.

¿Qué puedes hacer para evitar que tu shiba sea agresivo, reactivo, u hostil?

Tu shiba no será agresivo si no tiene ningún problema, si aprende a gestionar sus emociones y establecéis un buen vínculo y comunicación. (Si tienes un shiba macho sin castrar y estás levantando una ceja, escéptico, tengo una artículo en el horno reservado para ti). 

Genera un buen vínculo con tu perro, basado en la confianza mutua, en el entrenamiento, el juego y la diversión. Cuando tu cachorro llegue a casa obsérvalo, trata de no cogerlo en brazos si indica el más mínimo rechazo en ese sentido, observa cual es su reacción hacia el ruido, la llegada de visitas, y tus propios movimientos. Si tu cachorro está habitualmente alerta, tenso, y busca un lugar apartado, dale la oportunidad de relajarse, ofrécele chucherías, y juguetes, siéntate en el suelo con él sin cogerlo, y deja que se acerque poco a poco a ti. Los cachorros muy tímidos pueden haberse criado en un entorno pobre en estímulos, solo con su madre y sus hermanos, dale tiempo, calma y silencio para que se adapte a la nueva vida, sin sobresaltos. 

IMG_4995coolSi tu cachorro es el típico perrito simpático, juguetón y alegre, que come como una lima y te saluda cuando llegas: ¡premio! solo tienes que mantenerlo así, que ya es bastante. Empieza con ejercicios fáciles como el «sienta», juegos de olfato sencillos, juegos con pelota o mordedor… Enséñale el collar y la correa un par de semanas antes de sus primeros paseos, y trata de que se acostumbre a llevarlo por casa antes de salir.

Apúntate con tu shiba a cursos prácticos de educación canina con métodos amables y actuales, que huyan del enfoque dominancia-sumisión y ten cuidado con todo aquel que se anuncie como un educador exclusivamente en positivo. También podéis apuntaros a actividades de agility, olfato, club de cachorros…

Trata de regañarlo lo menos posible, y felicitarle lo máximo posible. No le fuerces a conocer a todos los perros del barrio, ve poco a poco y con paciencia.

En definitiva, mantén a tu shiba motivado.

Si tu shiba muestra cualquier comportamiento aparentemente agresivo, consulta con un profesional, y no utilices técnicas que impliquen someter a tu perro, pues eso solo hará que vuestra amistad se destruya.

Si quieres información sobre los servicios de educación canina que podemos ofrecerte, contacta con nosotros a través del formulario:

 

Entrenamiento del Shiba inu

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Yuki, de Sheila Molina, autora de la fotografía

Una de las cuestiones más importantes, cuando decidimos compartir nuestra vida con un perro, es su educación. En el caso particular del la raza Shiba, es de vital importancia conocer su carácter, informarnos de sus particularidades, y contar con ayuda profesional para guiar su educación.

En muchos casos los educadores no tienen conocimiento suficiente sobre esta raza, aplicando métodos que, si bien seguro que son muy positivos, no son lo suficientemente eficaces para un Shiba.

¿Cuáles son los pilares, a nuestro entender, del entrenamiento de un Shiba?

Por su carácter reservado, desconfiado, activo y aventurero, el Shiba necesita desde el primer momento, formar un gran vínculo afectivo con sus dueños. De forma errónea, algunos educadores y particulares, recomiendan ser firme y autoritario con esta raza, porque han “oído” que son perros ariscos y “dominantes”. Como es evidente, un educador profesional, formado y competente, no esgrimirá estos argumentos, pero tenemos que estar preparados para detectar las falacias y los prejuicios de los que no tienen la formación necesaria.

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Precioso y motivado Yuki

Además del vínculo afectivo, otro pilar en la educación, muy ligado a este, es la confianza. Nuestro Shiba tiene que estar seguro de que no suponemos una amenaza para él. Regañarlo de forma constante, o tratar de establecer una autoridad inflexible sobre él, lo desmotivará, y lo llevará a ignorarnos. Hay multitud de ejercicios para fomentar el vínculo con tu shiba, pero también es algo que puedes hacer en tu vida cotidiana: dale tiempo para comprender, dedica un ratito al día para entrenar comandos sencillos, fomenta el paseo relajante, (donde él indica el camino a seguir).

Podemos enumerar otro factor esencial en esta lista: la diversión. Tu shiba necesita divertirse. Es un animal audaz, de sentidos muy despiertos, con una curiosidad casi felina, y una valentía que puede rozar lo temerario en la etapa de cachorro: permítele divertirse, conocer lugares nuevos, explorar, y conocer otros perros.

Por supuesto, otro pilar clave, es la socialización con perros y personas, que consiste en la relación progresiva con estos, de forma ordenada y segura.

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Quedada en Madrid con varios Shibas

¿Realmente es necesario un educador/adiestrador?

Como es lógico, no es estrictamente necesario. Todo el mundo puede formarse por sí mismo, a través de la lectura, la práctica, y acudir a formación de forma regular. Como ya hemos comentado en otros artículos, también hay muchas personas con gran habilidad y comprensión de su perro, que saben mediante la observación, el afecto y su propia habilidad y experiencia previa, guiar a su shiba. Sabrás que vas por el buen camino cuando vuestra relación esté basada en el respeto mutuo, sea calmada, y os haga felices a ambos. ¡Esto no quiere decir que jamás os enfadéis! (sobre este aspecto hablaremos en otro artículo).

En nuestra opinión, si tu shiba está correctamente entrenado debería:

  • Poder disfrutar suelto, al menos, una vez al día o, como poco, una vez por semana.
  • Debe acudir a tu llamada.
  • No debe abusar de otros perros.
  • No debe escaparse, ni comer cosas del suelo.
  • Debe tener una conducta equilibrada: sin miedo, ni agresividad patológicos.
  • Puedes pasear con tranquilidad también con correa, sin tirones.
  • Ha entendido las normas de convivencia.

Por ejemplo, si tenemos un shiba que es agresivo o reactivo, cuya respuesta agresiva/reactiva se está agudizando con el tiempo, hasta el punto de confinarle a la soledad, deberíamos hacer algo por él. La cuestión ya no es solo si a nosotros nos molesta o no, si podemos soportar tener un perro en estas condiciones, la cuestión es: ¿merece el perro tener un problema y no ser ayudado?

De igual modo, si nuestro shiba jamás camina suelto, y no puede jugar con otros, porque se escapa, ¿es justo que siempre vaya atado? ¿es justo que le confinemos al metro y medio de una correa?

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Ginga, de nuestra casa, con su hija, Ukiyo de Mononoaware

Como es natural, para acudir a sesiones de entrenamiento profesional, es necesario dedicar parte de nuestro dinero a ello, y muchas personas no llegan nunca a pedir presupuesto, porque dan por hecho que será un servicio muy caro.

Igual que hacemos cuando queremos comprarnos un smartphone, una lavadora o un coche, también debemos informarnos, comparar y elegir, por nuestro perro. ¿Dejarías de buscar un móvil, una lavadora, o un coche, dando por hecho que todo es caro?

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Gonzalo con Ukiyo (dcha) y Wax, de Julia Martines.

Evidentemente, en esta página nosotros nos anunciamos tanto como criadores, como educadores y, obviamente, al estar especializados en esta raza, creemos que podemos ayudarte (los servicios solo se prestan en Madrid). Pero si por tu ubicación, o cualquier otro motivo, vas a acudir a otros: te animamos a informarte y elegir aquellos que os hagan sentir cómodos, en confianza, y motivados.

Infórmate de todas tus opciones y no dejes pasar la oportunidad de expandir tus conocimientos y hacer aún más feliz a tu shiba.

 

Educación canina en positivo, ¿es posible?

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En los últimos años el mundo de la educación canina ha cambiado de forma significativa, al menos en teoría: de un enfoque de dominancia-sumisión, a un enfoque que busca el bienestar del perro como un miembro de la familia. Desde que el precursor de la teoría de la dominancia, David L. Mech, desmintiera alguna de sus bases y matizara sus conclusiones, los cambios en materia de adiestramiento, se han sucedido a gran velocidad. Quizá como consecuencia de décadas de abuso bajo la creencia en esta teoría, y por la integración del perro en el hogar, ha surgido una corriente que se podría considerar opuesta.

La educación canina en positivo postula, en general, la educación del perro en ausencia de cualquier tipo de situación negativa, desagradable, o indeseada por el mismo. Para enseñar conductas, y en la comunicación con nuestro perro, aboga por el refuerzo positivo, y descarta cualquier tipo de aversivo. Es decir, para educar a tu perro en positivo, solo puedes utilizar un lenguaje agradable, y métodos que aporten algo gratificante al perro. Eso quiere decir, por ejemplo, que el uso del “no”, no estaría tolerado en la versión más purista de esta corriente. Tampoco podríamos realizar un “time out” al perro y, por supuesto, no podríamos enfadarnos con él.

Hace un tiempo realicé un curso de educación canina en positivo y, entre otras cosas, pregunté cómo le decíamos al perro que no cogiera algo del suelo, ya que estaba prohibido (literalmente) decirle “no”; la respuesta de los profesores fue que tenía que enseñarle al perro algo que le interesara más que eso que había en el suelo. Le comenté que el perro podía comerse algo envenenado sin que me diera tiempo de captar su atención con el pollo asado con patatas que suelo llevar siempre encima, a lo que me dijeron “bueno, eso es algo que puede pasar, cualquier perro se puede envenenar y no podemos hacer nada”. ¿Estáis de acuerdo? ¿Os imagináis cómo viviríais si de repente la gente decidiera que el “no” es una palabra que no se debe de utilizar contigo? ¿O si vosotros no lo pudierais utilizar? Para empezar es probable que nuestra pareja y/o amigos se tiraran por un puente.

La educación canina en positivo parte de unas premisas ideales, pero en el mundo de la comunicación todos los animales sociales necesitan saber qué espera el otro, qué quiere, y que no. La palabra “no” es solo una palabra que nos da información.

Por otra lado, los aversivos, son situaciones desagradables para el perro, en la vida diaria puede haber situaciones que desagraden al perro, sin ser graves. Evitarlas absolutamente todas significaría engañar al perro, pintándole un mundo que no es real. Poniendo el ejemplo de este mismo curso, comentaban que cuando paseamos al perro, hay que ir por dónde él elija. Todos los que tenemos perro sabemos que a veces el perro elige ir por un camino lleno de espigas, entre los pinos oliendo esa filita de gusanos peludos tan raros, o a cruzar la calle a decirle un par de cosas a su enemigo nº1. Según esta gente, debemos pararnos y esperar a que tome el camino alternativo que nosotros amablemente le damos a elegir comunicándolo corporalmente, con palabras amables, o mirando al horizonte con lágrimas en los ojos a ver si conmovemos al animal. Si el perro no se entera de que no queremos que huela a los “gusanitos peludos”, además de que no podemos decirle “no”, tampoco podemos guiarle con la correa porque es un aversivo, y es desagradable supuestamente. Podemos (es un recurso recurrente en este tipo de adiestramiento) sobornarlo con una chuchería, una pelota, u otras cosas, y llevarlo así hacia el camino alternativo. Todos los que tenemos perro sabemos que el perro es un animal muy simplón, que aunque quiera ir a saludar a su enemigo nº1, una chuche o una pelota, lo van a hipnotizar al instante y se va a olvidar de todo. ← (ironía, que pretende ilustrar que esta corriente llevada al extremo reduce al perro a un animal idiota).

Hay multitud de ejemplos que resultan, en mi opinión, irrisorios en la vida real, cuando hablamos de la educación canina en positivo reducida al absurdo, creo que el lector puede imaginarlos por sí mismo.

Hay otras escuelas que entienden esta corriente educativa como una base, como una voluntad, y como una ética necesaria, en un sentido no radical, sino flexible y coherente con la realidad, compatible con diferentes metodologías. Entre todos los métodos y acciones posibles, se debe aplicar aquello que sea más amable y honesto con el perro. Un perro, como una persona, que no conoce límites, que no sabe lo que puede dañarlo, que no entiende que ciertas conductas son desagradables para otro perros o su familia, y que tienen consecuencias negativas, es un perro incapacitado para la vida real. En este sentido, recuerdo a un perrito que, en un espacio canino, iba levantando la pata y orinando a todos los perros de dicho espacio, algunos de ellos no se lo tomaron a bien y decidieron solucionarlo de forma poco simpática y hippie. Los perros se enfadan, que les orinen la cara no les suele agradar, y si nuestro perro desconoce el enfado, no solo lo convertimos en un idiota, lo ponemos en peligro. En estos casos, los profesores de dicho curso, comentaban que había que dejar que los perros lo gestionaran, ya que ellos saben solucionar sus conflictos, el fallo está en los humanos. Por supuesto, muchos de nosotros hemos comprobado que si nos quedamos pasmados mirando y dejamos a los perros solucionar sus conflictos, la cosa acaba bien. Algún día se correrá la voz, todos se darán cuenta de esto, y las empresas de educación canina quebrarán.

En conclusión, por supuesto que la educación canina en positivo es posible, pero llevada al extremo no es una herramienta positiva para el perro, tiene como resultado lo contrario a lo que postula.

Si hablamos de esta corriente como una metodología que puede aplicarse de forma multidisciplinar, adecuándose de forma coherente con la situación del perro y el contexto, tal y como ya hacen muchas escuelas y adiestradores, es algo útil. Si nos ponemos filosóficos y melindrosos con los términos, quizá tendríamos que admitir que no podríamos llamar a dicha corriente «adiestramiento en positivo», por ser por definición extremadamente excluyente.

En definitiva, si definimos la educación canina en positivo como una corriente de adiestramiento basada solo y exclusivamente en el refuerzo positivo excluyendo todo aversivo y situación desagradable, estaremos hablando de algo utópico y contraproducente. Si definimos la educación canina en positivo como un conjunto de métodos integradores que buscan dar protagonismo al refuerzo positivo en la vida del perro, estaremos hablando de algo realista y recomendable.

Quiero pensar que quien habla de educación canina en positivo, habla de lo segundo, pero hay algunos educadores que creen realmente en el enfoque extremo. Si tienes dudas sobre si son ellos, puedes hacer un test rápido: ¿disimulan mal o no disimulan su desprecio hacia las personas? ¿te hacen sentir culpable de todo? ¿echan espuma por la boca si pronuncias la palabra “dominancia”, o “dominó” o “do”? Entonces lo mejor que puedes hacer es sonreír mientras te alejas con tu perro despacio hacia casa. A veces escapar no es fácil, pero no te preocupes, si no te mueves, no te ven.

Artículos recomendados por contener diversos puntos de vista o enfoques, u otras argumentaciones al respecto. Desde Mononoaware, os animamos a buscar más información por vosotros mismos y a formaros vuestra propia opinión al respecto.

 

¡Gracias por leer y hasta la próxima!

Autor: Yolanda Ruiz