“Mi shiba come mal y poco”

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Todos los que vivimos con un shiba nos preocupamos especialmente por su alimentación. A menudo, el shiba parece necesitar menos cantidad de comida que cualquier otro perro, parece desinteresado por su plato, y muy selectivo. Cuando crees que has encontrado la comida adecuada, un buen día se ha aburrido y apenas come.

En este breve artículo voy a comentar algunos trucos y recomendaciones al respecto, en base a mi experiencia con mis tres shibas, y lo que he aprendido charlando con otros shiberos y leyendo sobre nutrición.

¿Por qué mi shiba come poco?

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Hay que tener en cuenta que si nuestros perros están alimentados exclusivamente con pienso, es de esperar que se aburran. Lo mejor sería pasarles a la alimentación natural, pero si esto no es posible, tenemos que elegir un buen pienso para ellos. Los preferidos para los shibas suelen ser de pescado, personalmente recomiendo Taste of wild de Salmón. Además del pienso, complementar su ración diaria con otros alimentos naturales, como los esqueletos o cuellos de pollo, es muy positivo. Si nuestro shiba no tiene una alimentación placentera, puede deprimirse, y asociar el pienso de forma negativa.

También tenemos que tener en cuenta que el Shiba puede tener un sistema metabólico diferente al del perro doméstico habitual. Se cree que se debe a un mayor aprovechamiento de los nutrientes y las calorías, necesitando un menor aporte que la mayoría de razas que conocemos.

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“Trucos” para que nuestro shiba se coma su pienso

A pesar de elegir un buen pienso, y a pesar de darle a nuestro shiba comida natural puntualmente, es probable que coma poca cantidad o que siga rechazando de pleno el pienso. Para que lo acepte, puedes usar los siguientes “trucos”.

  • Humedecerlo con caldo caliente sin sal, o en su defecto agua caliente: haz un caldo muy concentrado con huesos (sin sal) y/o pescado y verduras, (haz suficiente cantidad para poder congelar y tener por mucho tiempo) pon un poco de caldo en su ración de pienso y deja que humedezca durante unos veinte minutos. Ofrécelo a tu shiba. Normalmente los perros comen con gusto aquello que tiene un olor intenso a carne o pescado.
  • MEzclar con atún al natural:Ten en cuenta que sea siempre al natural, ya que el aceite vegetal o de oliva les podría producir diarrea.
  • Mézclalo con yogurt (sin azúcar ni aditivos) o queso fresco sin sal: generalmente el sabor del yogurt y el queso fresco es agradable para el shiba y beneficioso para su organismo, ya que contiene lactobacilus y calcio. No le des más de medio yogurt, ni más de dos por semana.
  • Cambia el sabor del pienso: cuando tu shiba se canse de su pienso, o preveas que va a cansarse, adelántate y cambia el sabor. En mi caso, cambio Taste of wild Salmon por cualquiera de los otros. Asegurate de que no tiene más de un 20-25% de proteína, ya que sería excesivo y se consideraría un pienso de alto rendimiento, para perros que hacen un ejercicio intenso: un pienso de este tipo es Taste of wild de Pato, lo compré sin fijarme en este detalle ¡y parecía que mis perros se habían tomado tres cafés!
  • Dales de comer una hora después de haber hecho ejercicio moderado a intenso, o después de un paseo tranquilo en ayunas. Mis perros suelen comer mejor después del paseo. No les des de comer inmediatamente a la vuelta, ya que podría producirse una torsión de estómago si comieran con ansiedad, o podrían vomitarlo si vuelven excitados del paseo (deberían volver relajados del paseo, pero esto ya es un tema que da para otro artículo 😉 ).
  • No dejes siempre comida a su disposición, tener el olor del pienso de forma permanente juega en nuestra contra, ya que elimina el factor novedad y no van a tener ninguna “prisa” por comer, puesto que siempre está ahí.
  • Ábreles el apetito con algunas chuches caninas desmigajadas por el pienso. Asegúrate de que sean sus preferidas. También puedes tener una buena cantidad de trocitos de pavo sin sal para echar un poquito mezclado con el pienso.
  • No te quedes vigilando si come o no, no lo regañes, ni le presiones, déjale solo con su comida, sin otros perros cerca que puedan agobiarle. No es necesario que le encierres, simplemente que pueda comer tranquilo y a su ritmo. Si después de unos diez o veinte minutos no come, o ya no quiere más, guarda el cuenco hasta la hora de la siguiente comida.
  • Mantén a tu shiba activo, feliz, repleto de juguetes que le diviertan, en confianza, tranquilo y no ansioso. Un perro feliz y activo tiene más apetito. Un perro deprimido y/o aburrido, pierde el apetito fácilmente.

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Por último, ten en cuenta que nuestros perros comen menos en situaciones de estrés o miedo, salvo aquellos que comen por ansiedad. Generalmente cuando un perro ha pasado por algún suceso traumático, o se ha cambiado algo en su vida y se está adaptando (por ejemplo, le hemos dejado con nuestros padres o unos amigos en vacaciones), come menos, incluso puede beber menos. Las hembras comen menos durante el celo, y los machos cuando hay hembras en celo en su entorno. Nuestro perro es un ser emocional, si tú estás triste, deprimido, irritable, o sencillamente en un estado negativo, puede que él lo note  y esto le lleve a cambiar sus hábitos, estando apagado y disminuyendo su apetito. Trata de no ponerte nervioso y no preocuparte en exceso, pues lo pasarás mal en vano; en cambio, ve esto como una oportunidad para aprender y para observar las necesidades concretas de tu shiba. Haced ejercicio juntos, mantén a tu perro activo, haz del momento de la comida un rato placentero, y no tendrás quebraderos de cabeza por el malcomer de tu shiba.

En próximas ocasiones hablaremos de cómo utilizar juguetes interactivos y juegos de olfato para incentivar el apetito y aprovechar el momento de la comida. 

Si te ha ayudado este artículo o quieres aportar algo: ¡deja tu comentario!

Muchas gracias

Yolanda Ruiz

Combatiendo prejuicios 1

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Con esta entrada iniciamos una serie de artículos que no sabemos cuándo tocará a su fin. Con ellos, pretendemos poner en “tela de juicio” todas las afirmaciones, opiniones, críticas, etc, que se hacen sobre la cría y los criadores que, a nuestro juicio, no tienen fundamento o no son ciertos en nuestro caso.

Como no puede ser de otra manera, trataremos de combatir estos prejuicios en la parte que nos toca, pues este texto no es una defensa de “los criadores” como un grupo homogéneo, ya que por desgracia no existe tal grupo en lo que respecta a valores y prácticas. Vamos a hablar únicamente por nosotros y en lo que a nosotros respecta, así como lo que conocemos y vamos conociendo en el mundo de la cría.

Empecemos con cuatro prejuicios muy habituales.

Dedicarse a la cría conlleva tener perros explotados, hembras preñadas cada dos por tres, y en pésimas condiciones.

Es muy habitual, para los que desconocen el mundo de la cría profesional, o han tenido una experiencia con un criador desalmado, pensar que cuando uno decide dedicarse a la cría, va a tener a sus perritas pariendo todos los años. Lo cierto es que para dedicarse a la cría profesional, lo primero que hay que tener claro es que las hembras no deben de tener más de 4 ó 5 camadas en su vida. Lamentablemente, los casos en que los mismos criadores que defienden esto no lo cumplen, son numerosos.  El desarrollo de la hembra antes de su primera camada es muy importante, por lo que nosotros no cruzamos a nuestros ejemplares hembras hasta que no han cumplido, mínimo, los dieciocho meses. La RSCE exige los doce meses para las hembras, y los diez para los machos.

Para realizar una cría de calidad, se debe presentar a los ejemplares en exposición con relativa frecuencia, esto conlleva que los perros sean bien alimentados, estén cuidados y presenten una apariencia bella y sana. Tengan los dientes libres de sarro, y un peso óptimo. Para conseguir un aspecto lustroso en una exposición, el perro debe de estar en condiciones óptimas. Además, para la cría, la hembra debe estar bien alimentada, si no se quiere sufrir serios percances tanto en la gestación como en el parto. Aun en términos meramente económicos (que para nosotros son los menos relevantes, pero que resultan adecuados para plasmar este ejemplo), podríamos pensar que a un criador profesional lo que menos le interesa es arriesgar una camada o a sus propios ejemplares, en especial un criador con un número reducido de ejemplares.

Lamentablemente, existen criadores que cuidan a sus perros con esmero unos meses antes de presentarlos a exposición, por eso es importante, antes de comprar tu cachorro, asegurarse de que procede de la cría ética. Sobre nuestras recomendaciones particulares para comprobar esto en la medida de lo posible, hablaremos en próximos artículos.

Los criadores quieren vivir a costa de sus perros, ganan mucho dinero vendiendo perros, lo que deberían hacer es buscarse un trabajo de verdad.

Para vivir de la cría hay que tener un gran número de ejemplares, vender y comprar ejemplares con mucha frecuencia, generar un equipo de campeones y tener camadas todos los meses, varias de forma simultánea, dedicándose a ello en exclusiva. Para ganar lo suficiente como para vivir de ello, hay que renegar de tener un vínculo con todos tus perros, sencillamente porque el alto número de ellos lo impide. Perros que duermen en cheniles y que tienen vetado el paso a la casa del criador no es lo que nosotros queremos. Esto no quiere decir que los criadores no ganen nunca un margen de beneficio con la cría, cuando uno recupera la inversión (inversión que suele ser muy alta y que lleva varias camadas recuperar), a partir de ahí está recibiendo un margen de beneficio. Dicho margen, de forma inevitable, será reinvertido en algún grado en los perros. Si has tenido un perro, puedes hacerte a la idea de los gastos que genera, solo tienes que multiplicarlo por el número de ejemplares de un criador, a eso súmale lo que gasta en las pruebas médicas, presentarlos a exposición (el criador paga por inscribir a los perros, ganar una exposición no conlleva ganar beneficio, tan solo prestigio), vacunarlos, alimentarlos, dejarlos a cargo de un profesional de confianza cuando te vas de vacaciones o irte con ellos. Un buen criador, en nuestra opinión, genera un margen de beneficio escaso de la cría, y tiene otras fuentes de ingresos.

Es una vergüenza dedicarse a una raza, cuando hay perros abandonados. Estoy totalmente en contra de la venta de perros mientras haya en adopción.

Sin ninguna duda es lamentable que las perreras sigan llenándose de perros tristes, solos, y muchos de ellos enfermos y/o maltratados. En nuestra sociedad siempre habrá irresponsables, sádicos y psicópatas, pero los criadores no tenemos la culpa de ello. Cuando uno adora la vida animal, y decide dedicarse a una raza de perro, la espina de todos los perros abandonados la lleva en el corazón, aun cuando no tenga ninguna culpa. Si alguien cree que porque uno ha decidido dedicarse a una raza de perro, no le duele el abandono, es que tiene una visión de la vida extremadamente simple. No todo el mundo es capaz de dedicarse a ser voluntario en una protectora, ni todas las protectoras prefieren voluntarios a donaciones económicas.

Las razas caninas siguen existiendo tanto con una utilidad como con un propósito, su conservación nos ha permitido disfrutarlas hoy. La motivación que debe unirnos es que se endurezca la ley para los maltratadores de animales, que haya subvenciones para la esterilización de los ejemplares de compañía, y mayores subvenciones para las “perreras”. Educación real desde la infancia de lo que es un perro, de nuestra responsabilidad a la hora de adquirirlo.

Impedir que se pueda vender un ejemplar de raza no facilitará las cosas a los perros abandonados, seguirían existiendo. ¿Alguien piensa que podemos trabajar por una raza y regalar los ejemplares? ¿Alguien cree que eso facilitaría las cosas a la causa contra el abandono? Empecemos a regalar perros de raza, y lo único que veremos es más perros de raza en las “perreras”. Lo que tenemos que hacer es unir fuerzas y comprender que la conservación de una raza canina y la lucha contra el abandono, son dos campos total y absolutamente complementarios.

Los perros mestizos son mucho más sanos que los perros de raza.

Desconocemos si existen estudios rigurosos a este respecto, pero los perros mestizos no son más sanos que los de raza per se. Lo cierto es que los perros de raza (en el caso de criadores profesionales, no de granjas de perros) son sometidos a diferentes pruebas para descartar enfermedades hereditarias, algunas de ellas se repiten todos los años (como por ejemplo la de taras oculares). Algunos ejemplares se retiran de la cría por cosas como demodex reincidente, o alergia atópica, dos afecciones que no se pueden vincular a la herencia genética con seguridad.

Lamentablemente, gran parte de las personas que poseen un perro de raza,  no lo han adquirido en un criador profesional, sino en una tienda de mascotas, o de un criador que no le ha mostrado en ningún momento las pruebas realizadas a los padres y/o abuelos, eso ha dado lugar a que proliferen perritos de raza enfermos. Además, muchos criaderos sin principios cruzan ejemplares con un grado alto de consaguineidad  de modo que las enfermedades hereditarias son más probables, ya que al portarlas los ejemplares de la misma línea de sangre, los cachorros lo padecerán o, en el mejor de los casos, solo portarán la enfermedad.

En cuanto a los perros mestizos es innegable que son el resultado de un proceso de selección natural más o menos acusado, pero no olvidemos que los perros mestizos se también pueden ser el resultado de la mezcla de diferentes razas, y por tanto es lógico pensar que pueden presentar las enfermedades de mayor incidencia de dichas razas.

La salud que tendrá nuestro perro está marcada por la herencia genética por un lado, y por factores externos por otro, en un perro mestizo desconocemos dicha herencia, mientras que la selección artificial correctamente realizada, debería otorgar ejemplares tan sanos o más que un perrito mestizo.

Que un perro mestizo esté más o menos sano que un perro de raza depende de la herencia del ejemplar, y del entorno en que se desarrolle.

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¡Gracias por leer! ¡…Continuará!

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Alimentación Canina (III): Piensos

(Por Israel Aparicio)

Anterior: La Dieta Natural

Valoración y Elección del Pienso

Si la opción elegida es una dieta basada en pienso, entonces hay una amplia gama disponible en el mercado con las que cubrir perfectamente las necesidades básicas de nuestro pequeño, si bien en este caso sí que es muy aconsejable al menos elegir un pienso de gama alta que sea realmente de calidad.

Muchos de los productos disponibles en el mercado se derivan de los subproductos de deshecho de la industria alimenticia humana, tales como patas de pollo, picos, ciertos huesos… es decir, los restos no aprovechables de los mataderos. Esto se traduce en definitiva en una fuente de proteína de escaso valor biológico que afectará al estado general de salud y vitalidad de nuestro compañero.

Lo primero y más básico es evaluar el análisis químico del pienso y su composición en nutrientes. Un buen pienso debería de estar moverse alrededor de los siguientes valores:

  • Proteína: 25% – Puede ser más para piensos de cachorros o de alto rendimiento energético, pero este debería ser nuestro valor de referencia básico.
  • Grasas: 15%
  • Fibra: 3% – Puede ser menos, pero más de un 5% sería a todas luces demasiado.
  • Humedad: 10% – Conforme aumente por encima de esta cantidad implicará un peor rendimiento energético del alimento.
  • Ceniza: 7% – Se trata de la materia seca que queda tras el quemado de los alimentos y que se usa como fuente de minerales; sin embargo no aporta más nutrientes y un pienso de alta calidad obtendrá los minerales necesarios principalmente de otras fuentes.

La segunda parte consiste en valorar la lista de ingredientes que se detalla en la etiqueta del recipiente. Es importante saber para ello que dichos ingredientes aparecen en orden descendiente según su cantidad con respecto al peso total del producto. Se trata además del peso antes de procesar los alimentos, y aquí está unos de los trucos de la industria, y es que especificar “carne de pollo” frente a “carne de pollo deshidratada” implica que la primera perderá mucho peso durante el proceso de secado y manufacturación del pienso en comparación con la segunda, en la que ya se cuenta la cantidad deshidratada. Por tanto la cantidad final real de carne quedaría en el primer caso en mucho menos de lo que la etiqueta parece indicar. Algunos consejos básicos por tanto teniendo este en cuenta a la hora de elegir un pienso en función de sus ingredientes son:

  • Evitar a toda costa el subproducto tanto animal como vegetal
  • Fuente de carne o pescado precisa (no sólo “carne”) y seca preferiblemente (deshidratada, hidrolizada o concentrada), para evitar la su disminución en proporción durante el secado.
  • Arroz como fuente principal de grano frente al maíz y otros. Integral sería lo más conveniente, aunque difícil de encontrar. Además el trigo no debería de encontrarse nunca entre sus tres ingredientes principales ya que se trata de una fuente de nutrientes inferior y menos digestible.
  • Que la fuente de vitaminas y minerales sea natural y no añadida químicamente. De la misma forma, debería de contener poco o ningún aditivo industrial.

Como se aprecia, muchos piensos comerciales básicos no pasan este corte, y deberíamos, por el bien de nuestro pequeño, ser rigurosos con esto: una buena alimentación se traduce en un buen estado de salud general, menos visitas al veterinario y, en definitiva, una mayor longevidad del perro.

Cambios de Dieta y Dietas Mixtas

¿Qué ocurre si nos decidimos a dar el salto de pienso a dieta natural o viceversa? No debería de suponer ningún problema en el caso del paso a dieta natural puesto la mayoría de los perros se adaptarán rápidamente a un tipo de alimento que les resulta por lo general más fácil de digerir y palatable. Sí puede ser bastante más complicado el caso contrario, el paso a pienso, que deberemos hacer lo más gradual posible y ayudándonos en algunos casos de aditivos (como salsas o aceites por ejemplo) que hagan más sugerente el pienso al paladar de nuestro perro o usando una dieta mixta durante algún tiempo como veremos a continuación.

No obstante en ambos casos se debe de respetar una recomendación básica para la transición: debido a los distintos tiempos de digestión de los que hemos hablado, debería de transcurrir al menos 12 horas entre la última toma de pienso y la primera de dieta natural, de forma que garanticemos que ambos alimentos no se mezclen en el estómago y evitar así cualquier riesgo. Algunos perros con un sistema digestivo más delicado podrían necesitar una dieta de transición durante dos o tres días basada por ejemplo en arroz integral hervido con judías negras, pero no es lo habitual.

Una última opción finalmente es pensar en una dieta mixta natural y de pienso, lo cual también es posible siempre y cuando respetemos la misma regla que acabamos de mencionar: no mezclar nunca ambos tipos en la misma ración y esperar un tiempo de unas 12 horas entre el pienso y la dieta natural para asegurar así que ya se ha digerido. No olvidemos que el pienso tarda un tiempo mucho mayor que la dieta natural en digerirse, del orden de hasta tres veces más, de forma que lo que pueden ser entre dos y cuatro horas para un producto natural se convierte hasta entre 8 y 12 horas en el caso del pienso.

Conclusión

Tanto si nos decantamos por la alimentación natural, ya sea preparada en casa por nosotros mismos siguiendo las guías que hemos desarrollado en este texto (y que puede ser a su vez cruda tipo BARF o cocinada) o una de las diferentes opciones comerciales (Yum, Squeaky…) ya preparadas si queremos ahorrar en tiempo y dinero en algunos casos, a las que añadir algunos de los suplementos que hemos visto, como si lo que elegimos es un buen pienso de alta gama, al final lo más importante es observar a nuestros compañeros llevar un ritmo de vida activo y sano, disfrutar de ellos como ellos disfrutan de nosotros, y tener siempre muy presente que una alimentación adecuada se traduce en definitiva en un amigo más sano y feliz.

Alimentación Canina (II): La Dieta Natural

(Por Israel Aparicio)

Anterior: Introducción a la Alimentación Canina

Elaboración

Una vez nos hemos decidido por una opción, llega el momento de ponernos manos a la obra. Empezaremos por la opción más compleja: la elaboración de una dieta natural adecuada, y a continuación evaluaremos las características fundamentales para elegir un buen pienso.

Lo primero que debemos tener presente es que la carne (o el pescado) deben de constituir tres quintas partes (al menos) del menú diario. Otras variantes como la conocida dieta BARF pueden aumentar este porcentaje, pero en ningún caso debe ser inferior. Como hemos comentado antes, los perros son eminentemente carnívoros y su principal fuente de proteína ha de ser de origen animal. C

Así pues, con esto en mente y para conseguir un equilibrio apropiado, una buena formulación sería, respecto a la cantidad total a elaborar:

  • 65% de carne o pescado (elegido de una única fuente, para favorecer su digestión)
  • 15% de cereal (proveniente, de nuevo, de una sola fuente)
  • 18% de verduras y/o legumbres (de 3 fuentes distintas para aportar variabilidad a la dieta)
  • 2% de extras

Vamos a repasar ahora un poco más en detalle cada uno de estos componentes pero conviene destacar que no es necesario (ni sano para nuestra salud mental) obsesionarse con el estricto cumplimiento de estos porcentajes hasta el miligramo.

  • Carnes y pescados: Dentro de la carne pollo, ternera, vaca, pavo, cordero, cerdo o buey serán las más comunes, aunque también se pueden incluir vísceras dentro de este grupo como corazón, lengua, hígado o riñones. Y ésta debería de alternarse (una o dos veces por semana por ejemplo) con pescado (ya sea fresco, como salmón,  bacalao, lenguado o merluza, o enlatado y conservado en aceite de oliva como sardinas o atún).
  • Verdura y legumbres: Contamos con una gran variedad para elegir entre las aconsejadas, que son: remolacha, brócoli, zanahorias, repollo, espárragos blancos y verdes frescos, espinaca, guisantes, verduras de hoja verde, judías verdes, alubias, lentejas, garbanzos, coles de Bruselas, coliflor, calabaza, repollo, lombarda, berza, apio, col rizada, brotes de alfalfa o de soja, champiñones, calabacines, batata dulce, nabos… En cambio, tomates, patatas, pimientos y berenjenas están desaconsejados en aquellos casos de perros que padezcan síntomas de artritis, dificultades respiratorias o perros con parásitos internos o externos.

Además, dentro del porcentaje de verduras y legumbres, se puede incluir hasta un 5% de frutas tales como manzana, pera, naranja, limón, lima, mandarina, pomelo, sandía, melocotón, arándanos, frambuesa, albaricoque, uva (¡pero siempre sin pipa!) o plátano. No obstante es importante tener en cuenta que debido a su tiempo de digestión distinto (una media hora), es recomendable que no se administren al mismo tiempo que el resto de la dieta para así evitar causar problemas gástricos. La única excepción es la manzana, que sí puede darse mezclada con el resto de alimentos.

  • Cereales: Los cereales, como aporte de hidratos de carbono, pueden constituir hasta una quinta parte de la dieta, aunque no obstante su uso es bastante controvertido y son objeto de acalorado debate en lo referente a la nutrición del perro. Los defensores de las dietas libres de cereal (y de gluten) exponen que resulta una fuente de alimento menos natural para un perro. Sí es cierto que en estos alimentos ya se había realizado una predigestión por parte del herbívoro, por lo cual es importante suministrarlos siempre cocinados.

El arroz integral bien lavado (para eliminar el almidón), la quinoa, la cebada o la avena, siempre bien cocidos para facilitar su digestión.

  • Extras: Para terminar de completar una dieta completa, debemos rematar con una serie de extras que ir variando regularmente con objeto de conseguir un aporte lo suficientemente variado. Las constantes eso sí deberían de ser una cucharadita de aceite de girasol con cada comida, una pizca de sal del Himalaya y alguna especia como cúrcuma, orégano o hinojo. Otros posibles extras pueden ser:
    • Huevos: alternados con otros añadidos distintos, de modo que a la semana no consuma, en el caso de un shiba, más de un huevo entero. Siempre cocidos, incluso con su cáscara bien limpias y trituradas en polvo. Contiene proteína de alto valor biológico y en el caso de la cáscara, un más que destacable aporte de calcio.
    • Derivados lácteos: si bien la leche de vaca no es recomendable, otros como el kéfir, el yogur natural con lactobacilos (rico en probióticos), el queso fresco o blando y la cuajada natural sí son apropiados y es conveniente añadirlos regularmente, aproximadamente unos 50-100gr a cada 500gr de ración. No deben tener conservantes ni colorantes, ni sal en el caso del queso.
    • Frutos secos: como cacahuetes, nueces, avellanas, piñones o almendras, siempre sin aditivos y sin sal. Son una fuente de proteínas y de grasas, aunque es mejor evitarlos en el caso de alergias alimentarias.
    • Alfalfa y otras hierbas como perejil, hierbabuena, romero o tomillo. Se pueden incluir como hierba fresca o a modo de las especias que mencionábamos al principio.
    • Otros: Dátiles, higos…

En resumen, como hemos visto, existen multitud de opciones a la hora de confeccionar la dieta, si bien  existen algunos alimentos “prohibidos” los cuales debemos siempre evitar (¡será por otras opciones!), como son: la cebolla, el chocolate, las nueces de macadamia, los pipos de uva y el aguacate.

 

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Para complementar la dieta, es recomendable añadir periódicamente, a gusto nuestro y de las necesidades de nuestro can, uno o varios de los siguientes complementos:

  • Huesos recreativos: por ejemplo, rodilla o fémur de bovino.
  • Vinagre de manzana: además de resultar un desinfectante natural y ayudar al sistema inmune del perro, un chorrito añadido a la ración diaria contribuirá a eliminar el olor a carne del aliento de nuestro compañero, que puede resultar desagradable para algunos.
  • Levadura de cerveza: una cucharadita regularmente resulta en una excelente fuente de vitamina B para nutrir la piel y el pelo.
  • Vitaminas B, C y E: recomendable su uso bajo supervisión veterinaria, ya que debe controlarse su administración a fin de evitar producir otros problemas. En diversas etapas como la muda o la gestación, sí pueden ser recomendables.
  • Tripa verde: el cuarto estómago de los herbívoros rumiantes, un aporte ocasional ayuda en la digestión y refuerza el sistema inmune del animal.
  • Aporte extra de calcio: no debería de ser necesario si se han seguido las recomendaciones anteriores, pero en caso de serlo (recomiendo bajo prescripción veterinaria) se pueden usar suplementos específicos de carbonato de calcio “camuflados” con la dieta para conseguir que nuestro perro la ingiera.

Cantidades

La última pieza clave a la hora de preparar una dieta natural para nuestro perro es determinar la cantidad adecuada para proporcionarle a diario. Y es que esta depende de numerosos factores como el nivel de actividad, la etapa desarrollo del perro, sus ciclos biológicos, el clima y de su peso.

Para la ración diaria para un perro adulto, en un estado normal, el peso debería de estar entre un 2 y un 3% de su peso. Si bien es común usar el peso actual del perro como baremo de medida, en mi caso considero más conveniente usar su peso ideal medio (dependiente de su raza y edad) como base. Para perros anormalmente grandes o pequeños dentro del estándar de su raza podemos variar ligeramente esta cantidad hacia arriba o hacia abajo, pero en el caso de perros de un tamaño “normal” para su raza conseguiremos a la vez ayudar a regular su peso dentro de los márgenes deseados. En cuanto a suministrar un 2 o un 3%, esto dependerá principalmente del nivel de actividad del perro:

  • Para un perro con un nivel de actividad bajo será suficiente con un 2% de su peso ideal.
  • Para un perro con un nivel de actividad medio, aproximadamente un 2,5% de su peso ideal.
  • Para un perro con un nivel de actividad alto, que realice ejercicio frecuente, lo recomendable es un 3% de su peso ideal.

En el caso de cachorros de hasta 10 meses de edad, que se encuentran en plena etapa de crecimiento, lo más recomendable para garantizar que la cantidad ingerida se adecue a sus necesidades es calcular, aquí sí, el peso en función de su tamaño actual, en concreto un 10% de éste entre los 2 y los 4 meses reduciendo paulatinamente un 2% cada 2 meses más, hasta llegar a los 10 meses de edad donde normalizaríamos ya a la cantidad de un adulto (entre 2 y 3% del peso ideal).

Dada la gran cantidad de factores que pueden afectar en mayor o menor medida a la cantidad de alimento necesario de nuestro perro, lo más sano es controlar periódicamente su peso y asegurarnos así que no aumenta o disminuye de forma notoria

 

Siguiente: El Pienso Comercial

Alimentación Canina (I): Introducción

(Por Israel Aparicio)

La alimentación canina siempre es objeto de debates y opiniones más o menos fundamentadas, y supone una fuente de numerosas dudas para los propietarios. A la hora de decidir cuál es el mejor o peor pienso para nuestro compañero canino, debemos preguntarnos : ¿en qué quiero basar su dieta? ¿en piensos comerciales o en alimentación natural? 

Alrededor de la alimentación natural hay muchos tabúes y miedos relacionados principalmente con si seremos capaces de darle a nuestro perro una alimentación adecuada y equilibrada, sobre el tiempo que puede llevar el preparar dicha dieta uno mismo, o sobre lo caro que resulta a la larga en comparación con otras opciones. Existen, además, importantes barreras sociales, relacionadas con la llamada “humanización” de nuestras mascotas. Cuántas veces habremos oído aquello de: “pero si es un perro”, “¿de verdad le vas a preparar tú la comida?” o “le estás consintiendo todo, si a él con el pienso le basta”. Lejos de entrar a valorar si dicha humanización es realmente mala o hasta qué punto lo es frente a la “cosificación” del perro, (lo que queda para otro artículo en sí mismo), planteo una sencilla pregunta en respuesta. Imagínate un plato que te guste mucho, no es tu favorito pero lo comes bien y con ganas. Ahora, ¿qué ocurriría si lo comieras durante toda una semana? ¿y durante toda una vida? Por supuesto te lo comerás, antes de morir de hambre, pero estoy seguro de que todos preferiríamos meter algo de variedad en nuestras dietas. Y ojo, que esto se puede hacer también con el pienso, como veremos.

Guía Básica de la Alimentación Canina

Antes de entrar en profundidad sobre la elección y elaboración de una dieta adecuada, conviene dar un rápido repaso a los seis grandes grupos básicos de nutrientes que todo ser vivo, incluido los perros, necesitan:

  • Agua: evidente pero no por ello menos importante, la obtendrá tanto bebiendo como comiendo, y en un adulto sano la cantidad consumida diariamente será de 2,5 veces la cantidad de alimento seco. Ciertos alimentos más secos, como el pienso, provocarán que nuestro perro tenga que ingerir aún mayores cantidades de agua, así que conviene tener este hecho en cuenta.
  • Proteínas: El segundo grupo en importancia, son el principal aporte energético del animal actuando como enzimas y hormonas. Varios de sus componentes, los aminoácidos esenciales, no pueden ser sintetizados por los perros y deben ser obtenidos de una fuente externa. Es por tanto que hablamos de calidad o valor biológico de la proteína en función del aporte de estos aminoácidos y de la cantidad necesaria a ingerir de dicha proteína para obtenerlo. Contrariamente a la creencia popular, los perros siguen siendo principalmente carnívoros, y la fuente de la proteína que ingieren, aunque puedan obtenerla de otras fuentes como resultado de su adaptación y evolución semi-omnívora, debe seguir siendo principalmente animal.
  • Grasas: Si bien no son indispensables, pueden actuar como una excelente fuente de energía, ya que resultan más digeribles que proteínas e hidratos y pueden proporcionar hasta 2,5 veces más la cantidad de energía que estos. Sin embargo, no se eliminan igual de fácilmente y pueden llevar, si no se controlan adecuadamente, al sobrepeso de nuestros perros. No deberían de suponer más del 15% del aporte energético total de la dieta.
  • Hidratos de carbono: los grandes objetos de polémica, existen numerosas discrepancia en si el perro necesita o no de carbohidratos en su dieta. Su principal función, aparte de influir en la actividad gastrointestinal (como la fibra), es de aporte energético. Por tanto, al poder extraer dicha energía de la proteína y la grasa, no necesitan de los hidratos estrictamente hablando, pero si permiten que el animal no tenga que extraer todo su consumo energético diario de éstas.
  • Minerales: tienen una importante y muy diversa función en el organismo, incluyendo por ejemplo el papel del calcio y del fósforo en la estructura ósea. En cualquier caso deben siempre regularse en su conjunto y no independientemente, y como parte de una alimentación equilibrada como las que veremos más adelante.
  • Vitaminas: Dada la gran cantidad de procesos fisiológicos en los que intervienen (vitaminas B o D para los tejidos de huesos y dientes, vitaminas A para la vista…) es vital asegurar un correcto aporte de las mismas a nuestros perros. Habitualmente se pueden introducir como complementos a su dieta normal, pero con precauciones: la vitamina C por ejemplo la producen los perros de forma natural y podrían causarles problemas de salud como la hipervitaminosis.

Comparativa: la Alimentación Natural y el Pienso

Por fin, una vez un poco más situados, llega el momento de tomar la decisión: ¿dieta natural o pienso? Teniendo en cuenta, como hemos comentado, que no hay opción enteramente buena ni mala y que debe adaptarse a nuestra realidad y día a día. Vamos a repasar las ventajas e inconvenientes de la dieta natural frente al pienso, de forma que cada uno pueda responder a esta pregunta de forma autónoma.

Ventajas de la dieta natural frente al pienso comercial:

  • Mejora la calidad de vida y estado de salud general del animal y su estado de ánimo, al igual que su vitalidad: aumenta su longevidad, disminuye el estrés al que se someten el hígado y el riñón al no tener que enfrentarse a un alimento seco y desnaturalizado, se reduce el riesgo de padecer artritis o desmineralizaciones de los huesos, su sistema inmunológico se ve reforzado, el pelo se muestra sano y brillante, se reduce el olor corporal, el riesgo de sobrepeso se ve severamente disminuido…
  • Un perro que consume alimento seco necesitará una mayor cantidad de agua dado que en el caso de la dieta natural gran parte de la necesaria la obtendría directamente de los ingredientes frescos propios de la misma. Esta reducción en la ingesta de agua deviene en un menor riesgo de sufrir dilatación gástrica y, en consecuencia, una torsión de estómago (este problema es menos común en el shiba que en la mayoría de razas).
  • Ciertas dietas naturales pueden conllevar una cierta ralentización del crecimiento en cachorros, lo cual no es malo en absoluto (nótese que estamos hablando de ralentización y no disminución) sino al contrario, disminuye el riesgo de padecer ciertos problemas musculares y esqueléticos derivados de un crecimiento demasiado rápido.
  • La dieta natural, como la mayoría de los alimentos frescos y húmedos, resulta más palatable para el animal y por tanto más apetecible. Además, existen mecanismos biológicos propios del perro para garantizar la ingesta de diferentes nutrientes por los cuales éste se llega a cansar de un determinado sabor repetitivo perdiendo el interés en favor de otros sabores distintos. Al resultar la dieta natural por lo general mucho más variada que el típico saco de 15kg de pienso, este fenómeno se convierte en otra ventaja a la hora de conseguir un alimento que coma con gusto y en las cantidades adecuadas.
  • El proceso de calentamiento por el que pasan los alimentos durante la elaboración del pienso y la procedencia misma de estos, que en muchos casos se trata de los productos descartados para la alimentación humana, hace que tengan un valor biológicomucho más reducido y que se necesiten mayores cantidades para conseguir el mismo aporte energético y nutritivo.
  • Mayor digestibilidad del alimento (¡el tiempo de digestión de la dieta natural frente al pienso puede ser hasta cuatro veces inferior!), lo que se traduce en un mayor aprovechamiento de los alimentos y en una consecuente disminución de las heces.
  • Mayor flexibilidad a la hora de adaptar la dieta a las necesidades específicas de cada animal, en función de su sexo, talla, edad, raza o patologías.
  • Desaparición casi total del riesgo de padecer cierto tipo de alergias alimentarias derivadas de los aditivos empleados en los piensos comerciales.

Inconvenientes de la dieta natural frente al pienso comercial:

  • Un alimento cocinado (como el pienso durante sus procesos de fabricación) resulta estéril y libre pues de bacterias y similares. En el caso de la dieta natural es necesario que la fuente de los alimentos elegidos es de procedencia fiable, y aun así los alimentos se pueden hervir a la hora de preparar la ración natural para eliminar posibles riesgos, opción preferida por algunos.
  • El pienso resulta normalmente mucho más barato que los alimentos requeridos en una dieta basa en la alimentación natural, incluso en el caso de piensos premium de alta calidad, que son desde luego los que recomendaríamos como mínimo.
  • La dieta natural requiere una mayor dedicación al ser necesario prepararla a diario, cada dos días o cada semana. Con el ritmo de vida actual, muchas veces no tenemos tiempo a diario ni siquiera para cuidar apropiadamente nuestra alimentación, con que puede resultar muy difícil encontrar el tiempo para la de nuestros animales. Una posible y efectiva solución para salvar esta dificultad es recurrir a productos naturales ya preparados, que no son además por lo general más caros que la dieta casera.
  • Necesidad de mantener las raciones en condiciones de frescor y óptima conservación. Si se opta por elaborar las raciones para toda la semana, quince días o mes completo será necesario congelarlas en buenas condiciones y respetando la cadena de frío para no afectar a sus cualidades nutricionales lo que puede hacer necesario el disponer de un congelador dedicado. Si por número de perros o disponibilidad de tiempo no tenemos esa necesidad y podemos preparamos las raciones cada dos o tres días entonces se pueden conservar directamente en la nevera.
  • En algunos casos puede ser necesario añadir a la dieta una serie de suplementos que no siempre son asequibles o fáciles de encontrar.

Otra ventaja que se le achacaba hasta hace poco (y se sigue haciendo, incluso entre algunos veterinarios) al pienso frente a la dieta natural era el mayor efecto abrasivo de éste sobre los dientes y su beneficio para la prevención del sarro. Sin embargo varios estudios recientes han demostrado que en realidad no es cierto: los perros tienen una dentadura afilada y no plana diseñada para morder, desgarrar y masticar carne cruda, de modo que cuando un perro come pienso o bien se lo traga o bien lo destroza de forma que no llega a las partes inferiores del diente o a la encía, que es donde comienzan los problemas dentales. De hecho, el pienso puede contribuir a la aparición de problemas dentales cuando los restos destrozados se acomodan entre los dientes impulsando el crecimiento bacteriano.

Finalmente, en lo que respecta al adecuado desgaste de las piezas dentales, en el caso de la alimentación natural es necesario suplir este inconveniente añadiendo complementos a la dieta natural en la forma de huesos crudos (nunca cocinados) no quebradizos tales como rótula de vaca.

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Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta un Shiba Inu?

Normalmente los criadores profesionales no responden a cuestiones centradas meramente en precios. Un shiba suele tener un valor en torno a los 1200-2000€

¿Por qué son más baratos en tienda? ¿Por qué no debo comprar en tienda?

En tienda son más baratos porque las tiendas compran cachorros al por mayor, como si fuera cualquier otro objeto comercial. Compran en países donde los cachorros son baratos, estos lugares son granjas de perros, donde la madre y padre del cachorro sufren una explotación tremenda, además de pasar toda su vida encerrados. Hay algunas tiendas que tienen su criadero en España y que suelen vender ejemplares de muy diversas razas, evidentemente el hacinamiento de los perros, la producción masiva de cachorros, y la falta de inversión en sus cuidados y pruebas médicas, permiten precios bajos.

En nuestra opinión no se debería comprar ni a tienda, ni a criador el cual tenga más perros de los que pueda atender y querer. El perro necesita un referente humano, su compañía, y su amor. Criar con muchos perros que no pasean, no socializan y pasan la vida en una jaula, no es calidad de vida, incluso cuando estos perros tengan la opción ocasional de correr por la parcela del criador/criadero.

¿Por qué tengo que reservarlo antes de verlo? ¿Puedo elegir? ¿Y si no es lo que esperaba?

En nuestro caso particular la reserva sirve única y expresamente para que el cachorro tenga dueño desde el primer momento, de modo que no haya posibilidad alguna de que crezca sin encontrar más familia que la nuestra; además, nos parece una forma de ver un compromiso real por parte del interesado.

A través de todos los medios a nuestro alcance, trataremos de acertar a la hora de asignarte un cachorro. No obstante, si por algún motivo no es lo que esperabas al nacer, te mantenemos la reserva para otra camada.

¿Es mejor un macho o una hembra?

Por norma general los machos tienen un cambio más acusado en el carácter que las hembras en la adolescencia, especialmente en lo que se refiere a su comportamiento frente a otros machos, por lo que requieren, a menudo, una mayor dedicación y cuidado a la hora de educarlos y socializar convenientemente que no debería despreciarse.

Las hembras por su parte no suelen enfrentarse, o lo hacen en menor medida, y suelen ser, por regla general, menos escapistas. Tienen la evidente contrapartida del celo (dos al año, de una duración aproximada de 21 días en total), pero de la misma forma que ocurre con cualquier otra raza de perro.

¿Qué colores hay en el shiba? ¿Por qué no encuentro shibas blancos?

Los colores son rojo, negro y fuego, sésamo y blanco. En este Afijo contamos con más black and tan que rojos, por motivos de preferencia personal. El shiba blanco no puede competir en exposiciones de belleza, ese es el motivo por el cual escasea el shiba de este color.

¿El shiba es una raza dominante? ¿Qué es “raza primitiva”?

En efecto el shiba inu está considerada como una “raza primitiva”, pero esto no significa en absoluto como se pueda sobreentender del término para quien no lo conozca que se trate de un perro más “salvaje” o con menos capacidad para el aprendizaje. Muy al contrario, el shiba inu es un perro extremadamente inteligente y la fuente de esta categorización debemos buscarla en los la línea evolutiva de la raza. Se entiende por raza primitiva (si bien es un término cada vez más en discusión por la dificultad que los últimos estudios desvelan a la hora de trazar su herencia genética) aquella que se ha mantenido más o menos fiel en su forma a su ancestro original, el lobo, y cuya evolución se ha realizado con poca o ninguna intervención humana directa. Tiene por tanto menos saltos intermedios en su evolución hasta llegar al lobo y comparten pues una serie de rasgos comunes tanto morfológicos como comportamentales, tales como una gran capacidad de alerta o una cierta aproximación a la caza usando todos sus sentidos.

Esta herencia por tanto convierte al shiba inu en un perro con un fuerte carácter y una cierta tendencia a ejercer una posición de dominancia o independencia si se le deja “a su aire” (tendencia que por supuesto puede variar mucho de un individuo a otro hasta llegar a no presentarse en absoluto), pero en ningún caso nada que una buena educación desde una edad temprana no puedan solucionar.

¿El shiba es una raza apta para mí?

Ya hemos hablado de algunas de las características más destacadas de un shiba inu más allá de su aspecto, como pueden ser su elevada inteligencia, una actitud siempre alerta o su fuerte carácter e independencia. Se trata además de una raza que se ha usado históricamente como perro de caza y que cuenta con una gran cantidad de energía y una envidiable forma física a la que hay que dar salida. Por tanto, el shiba inu pide principalmente dos requisitos a sus propietarios: educación y ejercicio frecuente. Dos requisitos que si bien en realidad están presentes en cualquier raza de perro, en el shiba se presentan con una importancia destacada. A cambio, el shiba inu tiene muchas cosas que ofrecerte más allá de una apariencia que te encandila irremediablemente desde el minuto uno: un carácter fiel, enérgico, obediente, inteligente y dispuesto al aprendizaje, unos hábitos de limpieza y de silencio que te harán pensar si quien comparte la casa contigo es un perro o un gato. Y lo más importante, ese carácter y presencia únicos, basados en las tres características esenciales del shiba inu con las que le definen en Japón (Kan’i, Ryosei y Soboku), que hacen del shiba inu una raza realmente distinta.

¿Puedo encontrar un shiba en adopción?

Normalmente resulta muy complicado encontrar ejemplares de shiba inu en adopción, dada la poca extensión aun de la raza en nuestro país y del compromiso que suele requerir por parte de sus propietarios, aunque por supuesto se pueden dar las mismas circunstancias que para el resto de razas y verse forzados por desgracia a encontrar un nuevo hogar. Por otra parte, si es relativamente común en algunos casos que se encuentren hembras adultas de criadores que se dan en adopción una vez su periodo de cría ha pasado. Nosotros sin embargo no entregamos nuestras hembras en adopción, ya que son como decimos miembros de nuestra familia y pretendemos que vivan su retiro entre los suyos y mejor incluso si cabe que su juventud.

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¡Esperamos haberte ayudado a resolver tus dudas! Ya sabes que puedes ponerte en contacto con nosotros a través del formulario.

 

Shiba inu Madrid

Historia y cualidades esenciales del Shiba Inu

(Por Yolanda Ruiz
Fuente: The total Shiba Inu)

El Shiba Inu 柴犬

El Shiba Inu es un pequeño y noble perro de origen japonés, con gran presencia en su nación de origen, y cada vez más popular en el resto del mundo. En este artículo presentamos una introducción a la raza para todos aquellos interesados en este maravilloso can.

Origen y actualidad

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Ishi, nacido en 1930

Los habitantes originales de Japón emigraron desde diferentes zonas de Asia alrededor del 7000 AdC. Excavaciones arqueológicas han encontrado cráneos de perros de tamaño similar al del Shiba, que por sus características podrían ser los ancestros del Shiba de hoy. El Shiba Inu fue utilizado para caza menor, y en menor medida para caza mayor, desde tiempos ancestrales.

Debido a la apertura al extranjero y la introducción de razas nuevas, en el Siglo XX la sociedad japonesa reaccionaró tratando de retornar a sus orígenes. En lo que respecta al mundo del perro, el Dr Hiroyoshi Saito hizo un gran trabajo, y gracias a él cada variedad japonesa adquirió un nombre, hasta ese momento se los llamaba genalmente “Inu” (perro), por ejemplo, “Akita” se debía a la ubicación de esta raza en la prefectura con el mismo nombre. En el caso del Shiba Inu su nombre significa “maleza”, y evidentemente no fue tomado de ninguna ubicación concreta.

Tras la Segunda Guerra Mundial quedó muy reducido el número de perros en Japón, dificultando el restablecimiento de las razas. Para recuperar la raza la situación forzó a una cierta endogamia, que por un lado produjo algunos problemas genéticos (como la luxación de rótula y la falta de algunas piezas dentales) y por otro lado conservó la pureza de la raza, siendo el Shiba una raza de poca variabilidad respecto a sus ancestros. En su libro “Shiba Dog” el señor Ishikawa nombra diez Shibas que cree que fueron los que más influenciaron en la formación del Shiba actual: Ishi, Horo, y Aka (periodo de preguerra), y Naka, Nakaichi, Matsumaru, Meiho, Kurata no Ishi, Hideyoshi, y Tenko (periodo de posguerra).

En la actualidad es una raza carismática de gran presencia en Japón, y un auge importante en América y Europa.

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Rasgos físicos y psíquicos

El Shiba Inu es un perro de raza pequeña. Generalmente el macho no supera los 42 centímetros de altura de la cruz, y los 11kg de peso, la estatura de las hembras se encuentra en torno a los 34-39 centímetros y un peso medio de 8 ó 9 kilos.

Es un perro fuerte, ágil, atlético, de movimientos rápidos, velocidad y agudeza.

De forma errónea, muchas personas creen que el Shiba Inu es una raza derivada del Akita, o sencillamente un “Akita en miniatura”; nada más lejos de la realidad, son dos razas totalmente diferentes más allá del tamaño. Entre otras cosas, el Akita Inu se originó como raza de trabajo, mientras el Shiba Inu, como ya se ha dicho, lo fue de caza.

El Shiba puede ser de varios colores: rojo, negro y fuego, sésamo y blanco.

El temperamento del Shiba es leal, algo terco y orgulloso, sumamente inteligente, valiente, y vital.

El estándar japonés (NIPPO) utiliza tres término para definir al Shiba, se refiere a tres cualidades que considera esenciales para poder juzgar al Shiba Inu:

Kan’i 敢為

Se considera la característica más importante en un perro japonés. Se traduce como “espíritu audaz”. Hace referencia al valor, el coraje, y la astucia del Shiba, rasgos equilibrados que no caen en el extremo de la temeridad, ni la desobediencia. Un Shiba Inu que posee Kan-i se acercará a otros perros con firmeza, mirándolos directamente a los ojos, sin bajar la cola ni adoptar una postura sumisa. Un Shiba que muestra vigor y calma, y que no cambia su posición ante una amenaza, es un Shiba en el que se puede apreciar la dignidad y la elegancia propia de esta raza japonesa.

12291837_10153174700606440_7363324089528718189_oEn esta foto se puede observar como a pesar de que Amaki (izquierda) saca los dientes a su amigo Hiro (derecha), ninguno de los dos rompe el contacto visual, e Hiro no se acobarda.

Ryosei 良性

Traducido como “buen carácter” hace referencia a su lealtad, sus finos sentidos, y su fuerza, que lo hace ideal como guardián. Ryosei y Kan-i son dos caras de la misma moneda, uno no puede existir sin el otro. Un Shiba que presente Ryosei será inteligente, capaz de aprender comandos y responder a ellos rápidamente, será obediente, pero no presentará una sumisión tímida o asustadiza frente a su propietario.

11222314_10153155915911440_5387282050642923454_oAmaki acudiendo a la llamada. 

Soboku 素樸

Hace referencia a su naturalidad y franqueza, a su alma bella, ingenua, espontánea y alegre, a su naturaleza sencilla y sin artificios. Soboku no se refiere simplemente a la belleza física, sino más bien a la armonía y el equilibrio psíquico del Shiba, que emergen de todo su ser, transmitiendo la esencia del perro japonés, más allá de su bonita estética.

IMG_4205Amaki entre los jóvenes Sakuras del Parque Juan Carlos I

 

Pedigree Balrog

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Padres

Abuelos

Bisabuelos

Tatarabuelos

Merkulov Hashiro Kin CH

Wakaburyu go Kanagawa shirai

Ryuuou Go Sanuki Mizumotosou

Koujinryuu Go Tosa Kuroshiosou CH

Hisashoume Go Sanuki Mizumotosou

Shuuryuume go bingo kashimasou

Aoi No Ryuu Go Seishirousou

Honjou No Hidehana Go Bingo Kashimasou

Takara Go You Djenima

Gengou Go Shun’You Kensha MULTI CH

Hitorq’s Simply Extravagant MULTI CH

Kaori Go Shun’You Kensha

Aso no Akiho Go Takayuusou CH JAP

Aso No Ryuuou Go Takayuusou MULTI CH

Wakanami No Kurome Go Wakanamisou

VORMUND PUSSY GALORE CH

VORMUND JIMMY CHOO MULTI CH

VORMUND KIWI KID

 VORMUND VALENTINO

VORMUND MISS COCO

VORMUND GUCCI CH

NAKAYU GO KAZUSA NAKANOSOW

SAPPORO HOLLY HOBBIE BY VORMUND

VORMUND NORMA JEAN MULTI CH

VORMUND I’M GAULTIER CH

VORMUND VALENTINO

VORMUND MISS COCO

VORMUND I’M STAR

HIROSE NO SHOUGUN GO ENSHUU HIROSESOU

COPPERDOTS MOMO VIXEN CH

Pedigree Ginga

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Padres

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Tatarabuelos

CH MULTI

DEMISHSTAR SANIIRO TADAO

CH MULTI

HIJIRI NO KOUGYOKUNISHIKI GO MUTSU KANEMASUYA

TAKAYUU NO RYUUSUKE GO TAKAYUUSOU

HIGO NO RYUU GO TAKAYUUSOU

TAKAYUU NO SENHIME GO TAKAYUUSOU

AWAHANAHIME GO IZU UMESOU

SUZUMOU GO DERUOGAWA

UMEWAKA NO AWAHANA GO IZUUMESOU

CH INT, MULTI (JAP)

BENITENKA GO OOSHIMA TSUBAKIAN

TENOU GO TOSA SHINONIMESOU

TENSHOU GO OONO GIONSOU

SAKURA GO TOSA SHINONOMESOU

SUZUMYOUME GO OOSHIMA TSUBAKIAN

KOURIN GO SUZUWASOU

SEIMYOUME GO ETOU KENSHA

CH MULTI

DEMISHSTAR GOYEUKO KIYE

CH INT, MULTI

HOSHI NO OOTOMI GO NANKAISEISOU

TAJIMA NO KOTETSU GO AIZU TAJIMASOU

TAKE NO KOTETSU GO TAKESACHISOU

KUNIMI KOKURYUUHIME GO FUKUSHIMA GOTOUSOU

HOSHI NO HINA GO NANKAISEISOU

AIZU NO BIRYUU GO AIZU JOUSHOUSOU

HOMARE GO NANKAISEISOU

CH MULTI

KAHI GO YOU DJENIMA

CH MULTI (JAP)

KAIOU GO RYUUKYUU URUMA

CH

HACHIMAN GO RYUUKYUU URUMA

UMEHAMA GO RYUUKYUU URUMA

JUKAI GO SHUN’YOU KENSHA

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FUKUTENJU GO SHUUEISOU

GOMAFUKU GO SHUUEISOU

TENJUMARU GO SHUUEISOU

ICHISUKE GO SHUUEISOU

SETO NO HANA GO RENJIMA YABE KENSHA

BENIFUSAME GO SHUUEISOU

ICHIOU GO BITCHUU NAKAMURASOU

ICHIHIME GO DOTOUSOU

TENJU NO MARIME GO SHUUEISOU

TENJUMARU GO SHUUEISOU

ICHISUKE GO SHUUEISOU

SETO NO HANA GO RENJIMA YABE KENSHA

MARISAKURA SHUUEISOU

OUYUU GO IYO SAKARAGISOU

MARI GO SHIKOKU ISHIZUCHISOU

CH WE-SEDSO OTSU

CH KOBUSHI SWORDS OF THE SAMURAI

CH JUSTA MASSIMILIANO

CH SAN JO JUMPIN JACK FLASH

CH JUST A LITTLE BIT OF COUNTRY

CH CEDARCREST´S RISE OF THE PHOENIX

CH SAN JO THE SORCERER

CH COPPERDOTS RIGHT KIND OF WRONG

AISHOU GO SHUN’YOU KENSHA

CH KUROTAMA GO G-TYPHOON

CH KOKUHOU GO RYUUKYUU URUMA

ICHI NO KUROTENNYO GO ICHINO SHIROSOU

AKIRA-GO SHUN’YOU KENSHA

CH WE-SEDSO ZEN KESSAKU

KAORI-GO SHUN’YOU KENSHA